24-17. España vuelve a quedarse a las puertas del oro

España, irreconocible, cae con estrépito ante Alemania. Son cuatro finales perdidas de cuatro en campeonatos de Europa. Tendrá que ganarse el billete a los Juegos en un preolímpico durísimo

Antonio García, Dujshebaev, Valero Rivera, Entrerríos y el seleccionador, Manolo Cadenas, cariacontecidos tras perder contra Alemania
Antonio García, Dujshebaev, Valero Rivera, Entrerríos y el seleccionador, Manolo Cadenas, cariacontecidos tras perder contra Alemania

España, irreconocible, cae con estrépito ante Alemania. Son cuatro finales perdidas de cuatro en campeonatos de Europa. Tendrá que ganarse el billete a los Juegos en un preolímpico durísimo

Se esperaba el mejor partido de España en el Europeo de Polonia. Con oficio y competitividad, la Selección se había plantado en la final, aunque le faltaba esa jornada redonda, ese día de éxtasis. ¿Sería en la lucha por el oro? No fue. Más bien al contrario. La peor versión de los Hispanos se vio en el encuentro que más duele. Incapaces de leer la defensa de la joven y pujante Alemania, colapsados, los chicos de Manolo Cadenas se tuvieron que conformar con la medalla de plata en un campeonato continental, como sus antecesores. Es la cuarta en cuatro intentos en el partido definitivo. Como en 1996 y 1998, la generación de Masip o Talant Dujshebaev; como en 2006, el equipo que un año antes había sido campeón del mundo; el oro volvió a ser escurridizo y las consecuencias van más allá de la simple derrota. Ganar hubiera tenido como premio añadido el billete para los Juegos de Río. Perder supone tener que ganarse ese puesto en un preolímpico durísimo, el próximo mes de abril, que les enfrentará a Eslovenia, Suecia e Irán. Las dos primeras lograrán la clasificación.

En el capítulo de méritos hay que valorar que desde 2011, con la excepción de los Juegos de Londres, España no ha faltado a la lucha por el podio en un deporte que fue masacrado por una crisis económica que se llevó por delante subvenciones y patrocinios y, con ellos, el campeonato nacional, que lucha ahora por renacer. Sólo sobrevivió el Barcelona, por todo lo que tiene detrás, y la mayoría de jugadores tuvieron que huir al extranjero para poder vivir. Pese a ello, el equipo nacional sigue siendo competitivo. Desde ese punto de vista, tiene mérito ganar una plata.

En el capítulo de crítica, España falló en una final en la que era clara favorita. Ya había ganado a Alemania en el duelo de la primera fase, pero ayer fue irreconocible casi siempre, especialmente en ataque. Lo que había sido un mal durante todo el Europeo se incrementó todavía más. La defensa 6-0 cerrada de los germanos en torno a Julen Aginagalde fue un jeroglífico que no encontró respuesta en la ofensiva española. La palabra atasco se queda corta. Las ideas fueron nulas y Alemania pronto tomó ventaja (4-1, min 10). ¡Un solo gol en el primer tercio de la primera mitad! Y la sangría no paró ahí, porque cuando el tiempo marcaba 22 minutos, los Hispanos sólo habían podido sumar cuatro dianas. Así es imposible, por mucho que en defensa los chicos de rojo funcionaran a ratos, lo mismo que Sterbik en la portería. Apenas logró un gol de contragolpe España, ya en la segunda parte. Por no tener, no tuvo ni suerte, desesperada por las intervenciones de Andreas Wolff, espectacular en la tarde de ayer. Ni en superioridad (hasta cinco exclusiones sufrió su rival en la primera parte), lograba España llegar al gol. La reacción tan esperada, como en otros partidos de este mismo Europeo, se quedó en nada. Valero Rivera falló un penalti, y después Cañellas le siguió con otro tiro al palo desde los siete metros. Hasta Julen se quedó en blanco, errando las dos oportunidades en que se pudo plantar delante de Wolff. Cada parada del guardameta era una losa en la espalda de los Hispanos, que lo más cerca que estuvieron de acercarse en el marcador en la segunda parte fue a cinco tantos (12-7, min 34, 13-8, min 37 y 14-9, min 42). Una decepción muy grande porque esta vez parecía que la maldición de los Europeos llegaría a su fin.

Premios individuales sin gloria

España presume de ser un equipo en el amplio sentido de la palabra, y los premios individuales que lograron no consolaron a nadie. Raúl Entrerríos fue nombrado el mejor jugador del torneo. Valero Rivera fue el máximo goleador (48 tantos) y Aginagalde entró en el siete ideal como mejor pivote, junto a Wolff (Portero/Alemania); Jakobsson (Lateral dcho./Suecia); Jurecki (Lateral izqdo./Polonia); Sagosen (Central/Noruega); Reichmann (Extremo dcho./Alemania) y Strlek (Extremo Izqdo./Croacia).

- Ficha técnica

24 - Alemania: Wolff; Reichmann (3), Wiede (-), Pekeler (2), Lemke (-), Fath (3) y Dahmke (4) -equipo inicial- Lichtlein (ps), Sellin (1p), Strobel (1), Schmidt (1), Hafner (7), Kuhn (1), Ernst (-), Pieczkowski (-) y Kohlbacher (1)

17 - España: Sterbik; Víctor Tomás (4, 3p), Maqueda (-), Raúl Entrerríos (5), Antonio García (2), Rivera (1p) y Aginagalde (-) -equipo inicial- Pérez de Vargas (ps), Gurbindo (-), Ugalde (1), Cañellas (1), Morros (-), Baena (-), Guardiola (-), Del Arco (-) y Dujshebaev (3)

Marcador cada cinco minutos: 1-0, 5-1, 7-2, 8-4, 8-5 y 10-6 (Descanso) 12-7, 14-8, 16-9, 18-12, 22-14 y 24-17 (Final)

Árbitros: Gjeding y Hansen (DEN). Excluyeron por dos minutos a Schmidt (2), Kuhn, Kohlbacher, Pekeler (2), Sellin y Lemke por Alemania; y a Guardiola (2), Morros y Raúl Entrerríos por España.

Incidencias: Final del Europeo de Polonia 2016 disputado en el Tauron Arena de Cracovia ante unos 15.000 espectadores.

El presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, presenció el encuentro en directo. EFE