El triunfo de Santos y Eder

Los méritos portugueses se reparten entre el seleccionador y el inesperado goleador, que confesó: «Cristiano me dijo que iba a marcar el gol de la victoria. Me ha dado fortaleza».

Los jugadores portugueses mantean a Fernando Santos para festejar el triunfo
Los jugadores portugueses mantean a Fernando Santos para festejar el triunfo

Los méritos portugueses se reparten entre el seleccionador y el inesperado goleador, que confesó: «Cristiano me dijo que iba a marcar el gol de la victoria. Me ha dado fortaleza».

«Cristiano me dijo que iba a marcar el gol de la victoria. Él me ha dado la fortaleza y mucha energía positiva. Ese gol fue muy importante porque hubo mucho trabajo detrás de él. Trabajamos muy duro desde el primer minuto de la Eurocopa. Estuvimos espectaculares. La gente de Portugal se merece esto», decía tras el partido Eder, el goleador inesperado de Portugal. El de ayer era su primer gol en la Eurocopa, en la que sólo había participado en dos partidos más. Era la sorpresa que reservaba Portugal para ganar el torneo, el único delantero puro de la plantilla. «Desde el primer día sabía que mi oportunidad iba a llegar. Desde que Fernando Santos me llamó. Él sabe de mis cualidades y el grupo también lo sabe. Ellos confían en mí y yo he trabajado para poder ayudar, algo que hoy fue posible. Estoy feliz por lo que hemos logrado», aseguraba.

Los jugadores de Portugal celebraron el título manteando a su entrenador, aunque repartieron los méritos entre él y su capitán, que tuvo que retirarse lesionado en los primeros minutos. «Cuando vio que no podía seguir nos dijo que debíamos ganar el título por él. El seleccionador nos preparó muy bien y los cambios fueron en el momento justo. Derrochamos sangre, sudor y lágrimas en este título», explicaba Pepe, que fue elegido el mejor jugador de la final.

Mientras, Francia lloraba su derrota. Ganó la Eurocopa ‘84 en París, como el Mundial’98, pero no pudo repetir en 2016. «No hay palabras ante esto. La decepción es muy grande y necesitamos digerirlo. Hubiese sido maravilloso ganar para el pueblo de Francia», se lamentaba Deschamps.