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Everest: Atasco a 8.848 metros

Más de 200 alpinistas hicieron cola durante horas a escasos metros de la cumbre del Everest para alcanzar la cima. El récord de ascensiones en una jornada se saldó con dos muertos.

Más de 200 alpinistas hicieron cola durante horas a escasos metros de la cumbre del Everest para alcanzar la cima. El récord de ascensiones en una jornada se saldó con dos muertos.

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Como si fuera la cola del pan, como si fuera la cola para coger el 114 de la EMT, como si fuera la cola para entrar a un teatro, como si fuera una parada de metro en cualquier gran metrópoli... El miércoles a escasos 150 metros de la cima del Everest (8.848 metros) más de 250 alpinistas hacían cola para hollar la cumbre más alta del planeta. La imagen de los más de 200 montañeros en fila esperando durante horas para alcanzar la cumbre es algo nunca visto en la historia del alpinismo. El atasco a las puertas de la cima, entre el Balcón y la Cima Sur, en la zona en que se encuentra el Escalón Hillary, la última gran dificultad, dejó imágenes inaúditas. Y la consecuencia más inmediata fue la muerte de dos de los alpinistas: el estadounidense Don Cash y la india Anjali Kulmani, ambos de 55 años.

Don Cash, un experto escalador que formaba parte de una expedición de 15 montañeros, falleció mientras descendía después de haber alcanzado la cumbre. Según las agencias internacionales, el estadounidense de 55 años se habría sentido mal en la cima y tuvo que ser ayudado a descender. Un poco más abajo del Escalón Hillary no resistió más y falleció a primera hora de la tarde. «Nuestros dos sherpas ayudaron a recobrar la conciencia a Donald Lynn Cash, pero falleció cuando se lo traían de vuelta», explicó Pasang Tenje Sherpa, de la expedición Pioneer Adventure.

Poco después se conoció la segunda tragedia de la jornada. La muerte de Anjali Kulkarni que, acompañada por su marido, logró llegar a la cumbre, pero en el descenso se sintió mal y también perdió la vida. El organizador de la expedición, Arun Trek, atribuyó el accidente al excesivo flujo de montañeros, algo que retrasó su descenso. «Ha sido un día de mucho tráfico. Las expediciones se quejan de que hay que esperar dos o más horas para llegar a la cumbre», afirmó Gyanendra Shrestha, representante del Ministerio de Turismo de Nepal.

Y es que la imagen del pelotón de montañeros que ha dado la vuelta al mundo provoca una pregunta: ¿está todo el mundo capacitado para adentrarse en una de las rutas más exigentes del planeta? Algunos piensan que sí y que sólo es necesario disponer de unos 60.000 euros, que es el precio medio para afrontar la ascensión. Y eso tratándose de la vertiente nepalí, que es más «accesible» que la del Tibet.

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Ésa es la cifra que se manejan desde las agencias que organizan el viaje y proporcionan todo tipo de materiales para poder alcanzar la cima. Permisos, comida, equipos, guías, sherpas, estancia en el campo base, oxígeno, yaks, propinas a los sherpas... y es que en los últimos cinco años el precio se ha incrementado entre un 6 y un 12 por ciento. Además, al contratar la ruta, las compañías, aparte del precio, te ofrecen el porcentaje de éxito que han tenido en expediciones anteriores. Si éste ha sido bueno las cantidades se incrementan.

Pese a todos los riesgos, más de 9.000 personas han llegado ya a la cima. Sin embargo, cada vez son más los escaladores expertos que se quejan de la cantidad de novatos que intentan la subida. De acuerdo con el Departamento de Turismo de Nepal, esta temporada se ha concedido el mayor número de permisos de la historia, con 44 equipos programando su asalto, 381 alpinistas y alrededor de 500 sherpas apoyando sus intenciones... y eso sólo por la vertiente nepalí, que acoge dos de cada tres escaladas.

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«Deberías pensar bien lo que vas a hacer y por qué. Escalar el Everest fue el mayor error que cometí en mi vida. Ojalá no huniera ido», dijo en una entrevista Jon Krakauer. El autor del best seller «Mal de altura» y que fue uno de los supervivientes de la tragedia del Everest que ocurrió en 1996 y que acabó con la vida de ocho alpinistas.

El suceso del miércoles recuerda el que ocurrió en 2012 cuando 260 montañeros trataron de hacer cumbre en un mismo día aprovechando el buen tiempo, lo que causó una acumulación de gente en el último gran obstáculo antes del techo del mundo. 179 personas llegaron a los 8.848 metros y cuatro murieron por cansancio y mal de altura cuando regresaban. El Himalaya está en temporada alta. Desde finales de abril hasta el 10 de junio hay una proliferación extraordinaria de expediciones en los últimos años. El promedio es más de una diaria y una imagen como la del miércoles cada vez será más frecuente.