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Bale abre fronteras

Gareth Bale se entrenó ayer con Gales. Coleman, entrenador de la selección, aseguró que va a jugar, pero no un partido entero
Gareth Bale se entrenó ayer con Gales. Coleman, entrenador de la selección, aseguró que va a jugar, pero no un partido enterolarazon

MADRID- En Estados Unidos, la cadena Bein Sports dio en directo la presentación de Gareth Bale. Cogieron la señal de Real Madrid Televisión para que los espectadores al otro lado del mundo no se perdiesen la noticia. Con Neymar no sucedió lo mismo. Durante gran parte del verano, la NBC anunció que iba a dar los partidos de la «Premier» en Estados Unidos con una tremenda imagen del futbolista galés en el centro del mundo, es decir, en Times Square. Es la capital del consumo, donde el fútbol aún es «soccer» y David Beckham, también saben quién es Bale, el futbolista del Real Madrid. «El mercado del fútbol en Estados Unidos aún está muy ligado al espectador hispánico que vive allí. Pero estamos hablando de unos 40 millones de hispanohablantes. Es un mercado muy apetitoso, muy rentable, de aficionados acostumbrados a consumir el ''merchandising''», dice Francesc Pujol, director del Centro Media, Reputation and Intangibles, de la Universidad de Navarra y experto en el valor mediático de los futbolistas.

Florentino Pérez revolucionó el fútbol cuando enseñó a pensar en global, en un mundo sin fronteras. Lo que hizo fue diseñar un modo de financiarse para poder competir con los jeques que compran clubes y no les duele gastarse millones y millones de euros en contratar estrellas. El Real Madrid se abrió al planeta fichando grandes futbolistas que a su vez son grandes marcas. No sólo ofrecen calidad sobre el césped, sino que también tienen un mercado que permite ingresos al club al que pertenecen.

En España, asegura el profesor Francesc Pujol, la afición es «monolítica», es decir, es del equipo de su ciudad, de toda la vida, no cambia. En Europa, quizá el mercado más apetecible, la competencia con el resto de clubes hace muy complicado penetrar en el mercado. El presente y el futuro de los equipos de nivel está en los países donde los conjuntos propios no tienen fuerza. Allí, continúa Pujol, los aficionados son más volubles, se mueven de equipo, según se van cambiando las estrellas a las que admiran.

Bale añade más valor al Madrid de Cristiano Ronaldo. El galés es conocido por haber sido el mejor futbolista de la «Premier» la temporada pasada. La competición inglesa se vende muy bien en Estados Unidos y en Asia, el mercado natural de los futbolistas que juegan allí. En el Madrid, Bale aumentará su impacto mediático porque este curso jugará partidos decisivos en la Liga de Campeones. «Cada gol que meta con el conjunto español multiplicará por cinco su impacto», asegura el profesor Pujol. Eso provocará que tenga más «fans», que se harán del club en el que juega: el Real Madrid. Es un círculo prodigioso en un fútbol donde, para seguir a un equipo, las fronteras son lo de menos.