Fútbol

Cristiano se queda sin final

Portugal, fuera de la Confederaciones en la tanda de penaltis. Bravo paró los tres primeros lanzamientos de Portugal y dio el pase a Chile

El capitán de Portugal se lamenta tras caer ante Chile en los penaltis. Él no llegó ni siquiera a lanzar
El capitán de Portugal se lamenta tras caer ante Chile en los penaltis. Él no llegó ni siquiera a lanzar

Portugal, fuera de la Confederaciones en la tanda de penaltis. Bravo paró los tres primeros lanzamientos de Portugal y dio el pase a Chile.

Bravo le dio a Chile en la tanda de penaltis lo que le habían negado los postes pocos minutos antes. Se acababa la prórroga –otra más para los chilenos y para Portugal, acostumbrados últimamente a avanzar con sufrimiento en los grandes torneos– y el campeón de América estaba siendo mejor. Sentía que podía alcanzar la final sin tener que pasar por la ruleta de los 11 metros, pero se encontró con la madera dos veces. Primero Vidal y después Martín Rodríguez, a puerta vacía, no supieron marcar el gol que les daba la victoria. Un triunfo que habían merecido la mayor parte del encuentro. Algo tiene esta selección lusa para ser campeona de Europa, pero mucho fútbol no es. A pesar de juntar varios buenos futbolistas no juega fácil. Se defiende bien y después confía en Cristiano para resolver. Ayer lo intentó varias veces su estrella, aunque le faltó fe para encontrar el remate definitivo.

Apretó Chile en el comienzo de los dos primeros tiempos y le igualó la apuesta física Portugal, en un panorama en el que Vidal era el que más disfrutaba. Las tuvo con todos los rivales el centrocampista, para el que cada balón dividido es una cuestión personal. Aranguiz firmó un par de ocasiones claras, con su extraña capacidad para estar en las dos áreas al mismo tiempo sin morir asfixiado. Remató con intención de cabeza y más tarde no pudo precisar una volea en la que quiso pegarle a la pelota con la parte externa del pie. El chileno que más cerca estuvo del gol fue Vargas, al que respondió muy bien Rui Patricio.

Ronaldo producía desde el costado izquierdo, aunque lo tenía que hacer gracias a balones largos. En uno de ellos dejó a André Silva delante de Bravo y, a pesar de que era muy temprano y nadie lo podía intuir, allí empezó a convertirse en héroe. El guardameta ha estado lejos de su mejor nivel en el City, pero en Kazán decidió el nombre del finalista. Paró los tres penaltis lusos en la tanda: a Quaresma, Moutinho y Nani, mientras que Vidal, Aranguiz y Alexis acertaban. No hubo espacio para que tirase Cristiano, que seguramente estaba previsto como el quinto lanzador, igual que en aquella semifinal ante España en la Eurocopa de Ucrania y Polonia. No pudo ser decisivo el futbolista del Real Madrid, cerrando dos meses y medio de ensueño en los que ha marcado 20 goles en 15 partidos y ha ganado la Liga y la Champions con el conjunto blanco. Le queda el tercer y cuarto puesto antes de estar oficialmente de vacaciones y escenificar ese encuentro con Florentino Pérez del que tanto se ha hablado. No ha habido contacto directo entre ambos desde que saltó el rumor del deseo del delantero de abandonar España por cómo se le está tratando con el asunto de la fiscalidad de sus derechos de imagen.

Se ha pronunciado casi todo el que ha estado más o menos cerca de CR7 menos el propio protagonista, al que el presidente del Madrid quiere ver cara a cara para saber qué pensar. En el club están muy tranquilos y confían en que el calentón ya ha pasado y Cristiano seguirá de blanco.