Real Madrid

Cumpleaños ¿feliz? de Casillas

Hoy Iker Casillas cumple 32 años, sobre el césped, entrenándose y formando parte del Real Madrid por 23º año consecutivo. Como era su sino, como a él le gusta, como se ha granjeado. Casillas celebra un cumpleaños más, feliz en lo personal, pero en su peor año profesional. Porque, por primera vez, y como dice la copla de Jorge Manrique a la muerte de su padre, «cualquier tiempo pasado fue mejor». Nunca antes, al gran ídolo de la afición madridista, se le unió la circunstancia de un año baldío de títulos, una dicotomía tan tensa entre el entrenador y el vestuario y su destierro de la portería. Lo último, -para los que creen que es una medicina que jamás probó-, lo vivió por decisión de Vicente del Bosque. Uno de los técnicos al que Casillas dedica palabras impecables, admira y respeta sin condiciones, pese al alejamiento correctivo al que, como un padre, le castigó otrora.

Por uno o por otro motivo, Iker ha celebrado muchos de sus cumpleaños con la coincidencia feliz de la proximidad o celebración de un título colectivo o individual. Hasta en su único otro ostracismo. Sin ir más lejos, el pasado mayo celebraba la Liga de los récords con él como titular. Más allá en el tiempo, hace 13, cuatro días después de cumplir 19 años, jugaba su primera final de Liga de Campeones contra el Valencia, su primera Copa de Europa y a la postre, portero titular de la portería del Real Madrid desde la siguiente temporada. Días antes de cumplir los 21 el destino se alió con él. Una lesión de César, portero habitual entonces, alimentó la leyenda de Casillas. Salió unos minutos y se convirtió en el héroe de la «Novena». La misma suerte que unas semanas más tarde le aupó un escalón en la Selección por la desgracia de Santi Cañizares. En su 27 cumpleaños, saboreaba el Trofeo Zamora... Y asimismo con la «Octava», las otras cuatro Ligas que adornan su palmarés o la Copa del Rey de hace dos temporadas. Pero nunca vivió un cumpleaños siendo pasto de un juicio popular.

Un litigio al que le ha llevado Mourinho, su técnico, quien más debe defenderle extramuros del vestuario, quien no hace mucho pedía para él el «Balón de Oro» por considerarle el mejor portero del mundo, al que no ha dirigido una palabra más alta que otra en público, del que ni siquiera se ha quejado y ha defendido cuando era menester. Y, sin embargo, por ese plebiscito a favor de «Mou»-en contra de Casillas (o viceversa) hoy está siendo objeto, sin quererlo ni beberlo, de tweets bien desagradables. «32 tacos, aún tienes tiempo de cepillarte a un par o tres de entrenadores» o «Gracias a tí ha muerto el mejor proyecto del Real Madrid». Ni que decir tiene que la mayoría de las felicitaciones que Casillas recibe hoy a través de las redes sociales, parten de la misma admiración y cariño de los que ha bebido estos últimos tiempos. Porque la desdicha a veces es dicha y del mal siempre se puede sacar un bien, Iker ha minimizado la desventura actual gracias al cariño de los aficionados. Receptivo y optimista. Como el refrán. La furiosa desgracia pronto pasa. Tiene caducidad. La Copa Confederaciones está a la vuelta de la esquina y éste es sólo un cumpleaños más. Otros mejores vendrán.

Sús números:

-15 títulos con el Real Madrid en 14 temporadas

-1 Mundial y 2 Eurocopas

-143 internacionalidades. Es el futbolista que más veces ha vestido «La Roja».

-654 partidos con el Real Madrid, sólo por detrás de Raúl (741) y Sanchis (709).