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El Madrid se pone guapo

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No hay lugar mejor que Anfield para demostrar el fútbol que el Madrid lleva dentro. El sábado espera el Barcelona y ayer, el equipo de Ancelotti enseñó su mejor versión, la más hermosa que tiene, con el balón en el pie, jugando rápido y en el campo rival, allí donde ocurren las cosas, donde al contrario sólo le queda refugiarse o buscar un contraataque. Ésa era la idea de un Liverpool que siempre se sintió inferior, pero que puso voluntad al principio e intentó dar la cara casi siempre o, bueno, cuando le dejó el juego de los visitantes. Si los blancos querían un baño de autoestima ante un duelo crucial de Liga, se lo dieron. No sólo defendieron todos los córners a la perfección y acabaron otra vez con el marcador a cero, es que jugaron con estilo. El Madrid marcó tres goles en la primera mitad y jugó más relajado en la segunda. Hasta se permitió el lujo de dar un poco de descanso a Ronaldo y que probase sus sensaciones Khedira, que tuvo sus minutos después de la lesión. También dio algo de respiro a Kroos, porque ya sí que era el momento en el que se podía pensar en el Clásico. Tal era la superioridad de los visitantes. Tampoco acabó Marcelo. Tres que seguro que juegan contra el Barcelona. Falta saber si llega Ramos y cómo sustituye Carlo Ancelotti a Bale.

Isco se está ganando una oportunidad y no sólo por el talento que enseña cada vez que tiene una oportunidad de regatear, sino que además está aprendiendo a trabajar a marchas forzadas. Está aprendiendo bien. Ayer tapó el lado izquierdo de su equipo, con profesionalidad y mucha eficacia. Otra vez Ancelotti ha logrado su objetivo de transformar a un futbolista que hasta que llegó a sus manos creía que sólo tenía unas características. Desde que juega en el Madrid, Isco ha descubierto que robar balones tampoco se le da nada mal. Junto a James, y en un centro del campo donde todos han tenido que reciclarse y aprender a mirar hacia atrás, el equipo se planta cerca de la portería rival porque es así como está más cómodo y porque le gusta tocar la pelota y moverla con rapidez y precisión, los dos sustantivos fundamentales para hacer un fútbol deslumbrante. Kroos, Modric e Isco se asocian, los apoyan Marcelo por detrás y Benzema por delante.

Chicharito dejó su huella en el encuentro del Levante, pero ayer comprobó que lo que hace el francés no lo puede hacer él ni la gran mayoría de los futbolistas del planeta. La capacidad para generar fútbol, para jugar al primer toque y dar apoyos es inimitable. Además, Benzema sí que puede hacer el trabajo de Chicharito. Marcó dos goles: metió el primero suyo de cabeza, tras un pase-regalo de Kroos, e hizo el segundo al aprovechar un balón suelto en el área pequeña: en la posición de delantero centro metió el pie. Da y golea, es imprescindible para este Madrid que quiere jugar al fútbol.

Si además de los futbolistas que tocan, se cuenta con la estampida de Ronaldo para marcar en todos los partidos, el equipo se siente insuperable. Ronaldo no lo había hecho en Anfield con el Manchester United, pero está en un momento que ningún récord le queda lejano. El siguiente es superar a Raúl en la Liga de Campeones. Su gol fue un remate de primeras, difícil, tras un pase genial de James. No se esforzó más Cristiano en buscar otro tanto. No hacía falta. El Madrid luce muy bien así. Llega el gran día y se ve guapo, guapo.

- Ficha técnica:

0 - Liverpool: Mignolet; Johnson, Skrtel, Lovren, Moreno; Sterling, Allen, Gerrard, Henderson (Can, m.67), Coutinho (Markovic, m.67); Balotelli (Lallana, m.45).

3 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Varane, Pepe, Marcelo (Nacho, m.85); James, Kroos (Illarramendi, m.82), Modric, Isco; Benzema, Cristiano Ronaldo (Khedira, m.75).

Goles: 0-1, m.23: Ronaldo. 0-2, m.30: Benzema. 0-3, m.41: Benzema.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó a Kroos por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada del Grupo B de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en Anfield (Liverpool).