Un anfitrión gentil

Un Barcelona infame y sin fuelle conserva el liderato gracias a los inexplicables errores del Betis, en inferioridad desde el minuto 35

El delantero uruguayo del FC Barcelona Luis Suárez (2i) celebra el gol que acaba de marcar, el segundo del equipo frente al Betis
El delantero uruguayo del FC Barcelona Luis Suárez (2i) celebra el gol que acaba de marcar, el segundo del equipo frente al Betis

Un Barcelona infame y sin fuelle conserva el liderato gracias a los inexplicables errores del Betis, en inferioridad desde el minuto 35

La Liga española es el único gran campeonato del mundo en el que jamás ha habido una sanción por compra, prima indebida o amaño. O sea, que es sin lugar a dudas un torneo inmaculado, en el que las cosas raras que acontecen por primavera obedecen sólo a las caprichosas leyes del azar. De no ser por la seguridad –cero sanciones por corrupción, ¿quién lo negaría?– en la limpieza de la competición, alguien podría haber enarcado la ceja ayer en el Benito Villamarín, donde el Barcelona venció al Betis y se quedó a dos triunfos del título.

Con frecuencia, se lee que no pasó nada en la primera media hora, lo que suele ser una licencia del cronista. No lo es en este caso, porque, literalmente, nada ocurrió anoche hasta el minuto 35, a no ser que se considere relevante que el Barcelona magreó la pelota sin riesgo ni mordiente y el Betis lo dejó hacer con la tranquilidad de quien pasea a su perrito por el parque en una soleada mañana de domingo. La estupidez de Westermann, todo un veterano que ha vestido la camiseta de Alemania, terminó con el tedio. El central bético se autoexpulsó con dos entradas absurdas, aunque siempre queda la duda de qué habría hecho Mateu si el disparate lo perpetra un futbolista con otra camiseta. Es lo de siempre. El rigor arbitral que padecían hace un año, en Segunda, los rivales del Betis lo sufren ahora los verdiblancos cuando se enfrentan a alguna de las tres industrias del fútbol nacional.

Esta injusticia, que se repite con la regularidad de las mareas desde que el fútbol es fútbol, permitió al Barcelona convertir la segunda parte en un asedio. Incluso con la alarmante falta de velocidad mostrada por un grupo que parece jugar con plomo en las piernas, las ocasiones empezaron a llegar. La primera, un remate que no cruzó Luis Suárez después de que Neymar lo dejase solo ante Adán.

A la segunda, llegó el gol, en el que, para solaz de malpensados, medió el colaboracionismo bético. El centro de Messi al área era dividido... entre Pezzella y Adán, pero ni el defensa despejó a pesar de su acrobático intento ni el portero agarró la pelota pese al grito con el que acompañó su salida, finalmente a por tabaco. Rakitic, que pasaba por allí, marcó a placer.

Como Messi está empeñado en que Suárez se lleve la Bota de Oro, le puso un gol poco después, pero el uruguayo le pegó un pelotazo al muñeco. Tardaba en llegar el tanto de la sentencia, el que pusiese al líder a salvo de un accidente, aunque Merino, por si acaso, sacó del campo a Rubén Castro, el autor del 60% de los goles del Betis esta temporada. Su equipo defendía en el área pequeña, pero con estos matadores nunca se sabe. Éste es capaz de sacar oro de un vertedero. Al poco de irse el crack local, Messi filtró un pase genial a Suárez, que aseguró el triunfo blaugrana y dio otro pasito hacia el Pichichi.

Cumplidos los servicios mínimos, los diez minutos finales fueron un largo e inocuo rondo. Tampoco era cuestión de hacerle sangre a tan amable rival. ¿Rival?

A los hinchas béticos la rivalidad les hace desear que el Barça no gane la Liga porque, en el caso de que los de Luis Enrique retengan su título, convertirán al Sevilla automáticamente en finalista de la Supercopa, ya que culés y sevillistas se enfrentarán en la final de Copa. Quizás por ello, y seguro que también para recordar a los muchos barcelonistas presentes en el Villamarín su reciente eliminación europea, se escucharon a lo largo del partido cánticos favorables al Atlético de Madrid.

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- Así ha sido el partido en directo

0 - Betis: Adán; Bruno, Pezzella, Westermann, Montoya; N'Diaye, Petros; Cejudo, Joaquín (Musonda, m.55), Dani Ceballos (Portillo, m.69); Rubén Castro (Van Wolfswinkel, m.79).

2 - Barcelona: Bravo (Ter Stegen, m.88); Alves (Sergi Roberto, m.74), Piqué, Mascherano, Alba; Rakitic (Arda Turan, m.86), Busquets, Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.

Goles: 0-1, M.50: Rakitic. 0-2, M.81: Luis Suárez.

Árbitro: Antonio Miguel Mateu Lahoz (C.Valenciano). Expulsó por doble amarilla al bético Westermann, que las vio en los minutos 28 y 35. Además, amonestó a los locales Bruno (m.20), Petros (m.33) y Dani Ceballos (m.67), y a los visitantes Piqué (m.23), Messi (m.23) y Alves (m.46+).

Incidencias: Partido de la trigésima sexta jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Benito Villamarín ante 44.015 espectadores. Césped en perfecto estado. EFE