La memoria de Torres

«El Niño» marcó el gol de la victoria del Atlético en una carrera que recordó las de sus mejores tiempos.

Las piernas también tienen memoria y las de Fernando Torres no tardaron en recordar cómo se hace eso de correr desde el centro del campo para marcar un gol decisivo. Como hizo en Barcelona, camino de la primera y única Copa de Europa del Chelsea. Como ha hecho tantas otras veces hasta convertirlo en un instinto que no ha desaparecido por los muchos minutos de banquillo que acumula en los últimos tiempos. Las piernas de Torres le recordaron también a Simeone que ya estaban ahí hace una semana, cuando el Atlético tenía un desierto por delante hacia la portería del Real Madrid en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Pero el «Cholo» no se acordó de él.

Ayer, sí, ayer Fernando ocupó el lugar de Mandzukic en la segunda mitad. Y ganó el partido. No sólo por sus piernas, también por su fe y por su insistencia en la presión a Bailly, que recibió un balón de Trigueros hacia atrás y no supo cómo quitárselo de encima. Se hizo un lío con la pelota y Torres fue a presionar al olor de la sangre. Le robó la pelota y por delante ya sólo le quedaba Asenjo. Se le atragantó el regate, pero la jugada salió viva de las manos del portero. Torres superó las dudas por la llegada de Bailly, que recuperó terreno movido por la sensación de culpabilidad y de Víctor Ruiz, que a punto estuvo de salvar el gol sobre la línea.

Torres marcó y el Atlético dio un suspiro de alivio porque había dominado la mayor parte del partido, pero le había faltado la puntería. No la tuvo Arda en un remate de cabeza a centro de Koke en la primera mitad. Tampoco Mandzukic en la segunda, ni Griezmann en un contraataque cuando el Atlético ya ganaba. Al francés se le hizo muy grande la figura de Asenjo y mandó la pelota al cuerpo del portero.

Pero el mayor peligro lo había llevado el Villarreal. Sólo fue una jugada, un córner que remató Víctor Ruiz y que parecía gol. Pero apareció Oblak, empeñado en demostrar que el Atlético no se ha equivocado con su fichaje, para salvar el gol. Los milagros llegan de uno en uno y el guardameta dejó el siguiente para Godín, que sacó sobre la línea el remate de Rukavina tras el rechace.

El Atlético sacó rendimiento a la esencia de su juego, a la presión y a la carrera, pero sufrió demasiado para conseguirlo. Sufrió durante la carrera de Torres hacia el gol, que parecía que no iba a llegar nunca, y siguió sufriendo después, cuando el partido se acababa y el Villarreal apuraba sus opciones de empatar. No renunció en ningún momento el equipo de Marcelino, pero cada centro al área era respondido por la cabeza de Godín. El uruguayo es capaz de despejar cualquier amenaza que se acerque por su área, insuperable para los delanteros rivales. Lo fue para los titulares y también para los que aparecieron después, como Fran Sol.

Entre él y Oblak han construido un muro de seguridad –al que se ha unido Gámez en los últimos encuentros –para el equipo de Simeone, que puede despreocuparse de lo que ocurre en su área. Lo que sucede por delante es otra cosa. Koke y Arda llegan agotados a las labores creativas y si Griezmann no está acertado con el gol al equipo le cuesta encontrarlo, porque Mandzukic también corre más hacia atrás que hacia delante. Y Raúl García, que salió en los últimos minutos, ha perdido el acierto de la temporada pasada. Simeone sigue recurriendo a él cuando las cosas se complican, pero lo suyo, ahora, es más la guerra que el gol. Pero siempre queda la memoria.

- Ficha técnica:

0 - Villarreal: Asenjo (Juan Carlos, m. 84); Mario, Bailly, Víctor Ruiz, Jokic; Rukavina (Moi Gómez, m. 46), Pina, Trigueros, Jaume Costa; Campbell y Gerard Moreno (Fran Sol, m.84).

1 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Godín, Miranda, Jesús Gámez; Arda (Saúl, m. 61), Gabi (Raúl García, m. 69), Tiago, Koke; Griezmann y Mandzukic (Torres, m. 61).

Gol: 0-1. Min. 73: Torres.

Árbitro: González González (C. Castellano-Leonés). Amarilla a los visitantes Gabi (m. 41), Jesús Gámez (m. 54), Miranda (m.86) y Juanfran (m. 89).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 34 de la Liga BBVA disputado en el estadio El Madrigal ante la presencia de 19.000 espectadores. Se guardó un respetuoso minuto de silencio por las víctimas del terremoto en Nepal.E