Qatar, acusada de comprar el Mundial

Blatter, presidente de la FIFA, en la picota
Blatter, presidente de la FIFA, en la picota

«France Football» desveló ayer en un reportaje de más de 20 páginas que Qatar compró el Mundial de 2022. Señala como implicados a Julio Grondona, presidente de la Federación Argentina; al de la brasileña, Ricardo Teixeira, y al máximo dirigente de la Confederación Suramericana, Nicolás Leoz. Denuncia que cuatro directivos de la FIFA cobraron del emirato 20 millones de dólares. Y alude a la posible influencia del presidente del Barcelona, Sandro Rosell.

Según la publicación, Qatar dedicó enormes cantidades de dinero a comprar los votos necesarios en el Comité Ejecutivo de la FIFA para organizar el Mundial, que logró el 2 de diciembre de 2010 con 14 votos, frente a los 8 de EE UU. En el centro del entramado, la revista sitúa al ex presidente de la Comisión Asiática de Fútbol, Mohamed ben Hammam, apartado después por sospechas de corrupción. En cuanto a Leoz, apuntan a que recibió al emir qatarí Hamad bin Khalifa al Thani, presidente de la Federación de su país, para firmar «acuerdos bilaterales» poco después de dar el Mundial a Qatar. De Grondona señalan que está siendo investigado por varios casos en su país, muchos de ellos vinculados con Qatar, y recuerdan que el emirato pagó 7 millones de dólares para disputar en Doha un amistoso entre Argentina y Brasil unos días antes de la votación.

En Brasil, la revista recalca que Teixeira se encuentra «exiliado» en Florida para «escapar a múltiples casos de corrupción», muchos de ellos con dinero del Golfo Pérsico, y aquí es donde habla de Sandro Rosell, con quien Teixeira mantuvo una «estrecha relación» cuando el presidente del Barça era el director de mercadotecnia de Nike. «France Football» recuerda que «los contactos de Rosell con Qatar intrigan y no son inocentes». Alude la revista al contrato de patrocinio firmado por el Barcelona, ya con Rosell en la presidencia, con la «Qatar Foundation», y que el año que viene «heredará» Qatar Airways.

La investigación de la revista también advierte de posibles ramificaciones francesas en la trama. El expresidente Nicolas Sarkozy se reunió con Tamin bin Hamad al-Thani justo antes del voto de diciembre de 2010, un encuentro al que también asistió el presidente de la UEFA, Michel Platini. Tras esa reunión, Platini cambió el sentido de su voto, de Estados Unidos a Qatar.