Sin Cristiano ni Messi

Las dos estrellas se marcharon sin marcar del Bernabéu
Las dos estrellas se marcharon sin marcar del Bernabéu

Es complicado encontrar una jornada en la que no marquen Cristiano Ronaldo ni Messi. Complicado juntarles en el mismo partido y que sean Cesc y Varane, un defensa central y un medio, los únicos goleadores. Más extraño aún en el caso del argentino, que ha encadenado once jornadas consecutivas con gol en el campeonato de Liga. Un récord absoluto, uno más para Leo, acostumbrado ya a superarlos casi cada semana. Y más difícil de ver todavía con el porcentaje de posesión escandalosamente vencido del lado del Barcelona, como es costumbre.

Pero por una vez los dos mejores jugadores del mundo no resultaron decisivos. Ni siquiera el brazalete de capitán animó al portugués a marcar. El 7 es la quinta opción, pero faltaban todos los demás en la alineación inicial: Casillas, Sergio Ramos, Marcelo e Higuaín. Cristiano no encontró el gol, aunque tiene mucha culpa de que el Madrid haya alcanzado las semifinales.

El Barcelona destacó por otras cosas que no se llaman Messi, por su dominio absoluto del partido, por las ocasiones que perdonó, como las dos de Xavi en la primera mitad. O la de Pedro en la segunda parte, que se marchó rozando el palo, despistado porque Diego López no se atrevió a salir.

Pero el Barcelona destacó, sobre todo, por una estadística que llama la atención, unos números que explican el juego de los azulgrana. Terminaron casi con más tarjetas amarillas (3) que faltas (5). Y eso que Piqué vio la primera en una acción ante Cristiano Ronaldo nada más comenzar el partido. Después, otra de Alves –falta y tarjeta– en la segunda mitad y una amarilla de Puyol por protestar.