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Zaragoza

Una banda salomónica

Ancelotti reparte minutos en el lateral derecho del Real Madrid, el único puesto que no tiene dueño

Carvajal y Arbeloa, en uno de los pocos partidos que han jugado juntos
Carvajal y Arbeloa, en uno de los pocos partidos que han jugado juntoslarazon

Ancelotti repite que pocas veces se ha encontrado una plantilla tan profesional como esta temporada en el Madrid. Si hay un día en el que pasar por el gimnasio es opcional, casi todos van. Lo cuenta con satisfacción y añade que, además de profesionales, son supercompetitivos. Arbeloa, dice, quiere ganar todos los partidos, hasta los que se disputan en un entrenamiento.

Arbeloa, no Cristiano Ronaldo, Jesé o Di María, tipos que se les ve competidores hasta con su sombra. Arbeloa, el lateral derecho, quizá uno de los futbolistas más discutidos por parte de la grada al principio de temporada y que como Benzema (pero tan distinto), por fin ha convencido. La alineación del Madrid se puede repetir de memoria, como ha ocurrido casi siempre en los grandes equipos, menos en la banda derecha, donde muy pocas veces se sabe si va a jugar Arbeloa, Carvajal o incluso los dos, uno en cada lado.

Al principio de temporada, dio la impresión de que el veterano tenía ventaja. Su profesionalidad y su competitividad le hacían estar por encima del recién fichado. Ahora puede parecer que es el joven quien se ha adelantado. Hasta los partidos contra el Levante y el Atlético en la primera vuelta, estuvo en el banquillo más tiempo que Arbeloa, pero después ha jugado con continuidad y el miércoles fue titular en Alemania. No son más que impresiones.

Los datos explican con claridad qué sucede entre ambos. Arbeloa ha disputado 2.097 minutos, Carvajal, 1.978. Éste ha jugado 26 partidos; uno menos Álvaro. Si alguien pensaba que el fichaje de este verano llegaba para quitar el puesto al lateral de Mourinho, tiene que reconocer que lo está peleando bien. Si alguien creía que el veterano se iba a comer al recién llegado... La competencia está haciendo crecer a los dos. «''Carva'' era uno de los que se veía más claro que podía llegar al primer equipo», dice Juanvi Peinado, que le entrenó en el Madrid con 14 y 16 años. «Rápido, difícil de superar, doblaba bien, salía de la presión, trabajador». Juanvi no lo dudaba: «Le decía "Carva"si tú no llegas al primer equipo, no llega nadie». Cuando jugaba contra otros rivales en España o fuera, contra el Barcelona de Montoya o Dalmau, que Juanvi no se acuerda bien, lo veía superior a todos. Acertó en su pronóstico, aunque Carvajal tuvo que dar un rodeo. Como Arbeloa, aunque el de éste fue más largo. Los dos estuvieron en la cantera del Madrid y los dos se marcharon para volver cuando el club lo consideró necesario. Arbeloa llegó al juvenil de Rafa Benítez desde Zaragoza. En los filiales coincidió con Filipe Luis y y Juanfran, los dos laterales del Atlético. Todos han tenido que dar una vuelta para llegar adonde están. Sólo Marcelo no ha pasado por el filial.

Con vidas paralelas, son muy distintos y por eso los rota Ancelotti. Carvajal, en Liga, ha hecho 14 regates, Arbeloa, 2; «Carva» ha puesto 61 centros al área, Álvaro, 19. A cambio, Arbeloa ofrece personalidad y guerra cuando es necesaria la guerra. «Sólo sé que doy la vida por esta camiseta en cada partido», dice la frase que titula su perfil en la página web del Madrid. Cuando el público pitaba a Benzema al ser cambiado, el lateral se acercaba a él, le daba ánimos y luego aplaudía para intentar arrastrar al Bernabéu.

Arbeloa, que tiene fieles seguidores en las redes sociales, y Carvajal han llevado el reparto de minutos sin fricciones. Saben lo que han peleado para estar donde están y no quieren estropearlo. Lo explica Juanvi, que ha visto pasar a muchos canteranos del Madrid, y algunos con un futuro prometedor: «Hay futbolistas que se estropean por el entorno, porque tienen prisa y al final no llegan. Hay que ser bueno en todo, no sólo tener talento y mentalmente hay que estar preparado para lo que se viene encima».