0-0 Derbi nulo: Al Madrid no le dio para ganar

Los de Zidane, sin hacer un buen partido, tuvieron el mando y más ocasiones, pero les faltó remate. El Atlético trabajó mucho y Correa perdonó a los tres minutos. Simeone volvió a sustituir a Griezmann

El lateral brasileño del Real Madrid Marcelo (d) escapa de Koke, del Atlético de Madrid

Los de Zidane, sin hacer un buen partido, tuvieron el mando y más ocasiones, pero les faltó remate. El Atlético trabajó mucho y Correa perdonó a los tres minutos. Simeone volvió a sustituir a Griezmann.

Campo nuevo, derbi viejo. De urgencias y necesidades hablan los clásicos porque el Barcelona no perdona. Un plus más para que el partido tenga todos los alicientes de un choque eléctrico, intenso, explosivo, aunque el Atlético y el Real Madrid no hayan mostrado su mejor cara en lo que va de curso. Los rojiblancos han perdido solidez defensiva, no han encontrado a Griezmann y la clasificación dice que tiene más puntos que juego. Los madridistas ya no tienen el ansia depredadora de otros años. Cristiano y Benzema están parcos ante el gol y el sustento del equipo se llama Isco.

Pero cuando Borbalán manda a jugar sólo importa el presente. Da la impresión de que Simeone quiere un centro del campo fuerte, que presione y no permita la salida clara de la pelota del rival. El Atlético en campo contrario, el Madrid aturdido. Un doble error defensivo y Varane que despeja mal. Correa tiene la oportunidad de romper el derbi sólo ante Casilla. Sin embargo, pega mal a la pelota y el balón va fuera. Es la mejor y la única ocasión rojiblanca en el priomer tiempo.

Y es que el partido se convierte en una pelea en el centro del campo en donde no se encuentran soluciones defensivas. Se despereza Isco, que cuenta con la colaboración de Marcelo y, a veces, la de Benzema para percutir por la izquierda. Correa pierde de vista al brasileño, Koke ayuda, pero es Juanfran el que peor lo pasa con el malagueño. El Madrid toma el mando, tiene posesiones largas y el Atlético se ve obligado a dar un paso atrás. No sufre mucho porque falta claridad. Modric se pierde entre Gabi y Thomas. Kross ayuda con sus centros, pero Cristiano tampoco está inspirado. Es Kroos el que está en un tris de marcar. Su disparo roza el poste cuando el Madrid ya es amo del juego. Llega más al área y obliga a Savic y Godín a estar firmes. En el Atlético ya no saben cómo es la pelota. No la tienen. Lo suyo es un ejercicio defensivo. Griezmann apenas participa, Koke como interior derecho aporta más defensivamente que en la creación. Lo mismpo ocurre con Saúl, que desde la izquierda trata de ayudar a Gabi y Thomas. No miran a Casilla sino a Oblak, al que prueba Crisitano en una falta lejana sin consecuencias. Un minuto después Lucas intenta despejar un balón en el área y su bota explota en la nariz de Sergio Ramos. Sangra el capitán y la acción parece penalti. Borbalán no pita nada.

El Atlético espabila en los cinco últimos minutos. Lanza dos córners y juega en campo rival. Una manera de no sufrir. No es que haya purgado en exceso sus miedos y su falta de organización en la construcción del juego ofensivo. Al Madrid le falta el último pase, mayor velocidad en los últimos metros y su mejor disposición no ha tenido premio.

Se quedó Ramos, tabique roto, y entró Nacho. Simeone movió posiciones. Mandó a Saúl a la derecha y a Koke a la izquierda, desde donde mejor se despliega. El juego no mejoró. El Atlético tuvo más la pelota y hasta arriesgó el Cholo con la entrada de Carrasco por Thomas. Un paso adelante, una idea más ofensiva mientras en el Madrid Modric pareció más entonado. Provocó dos tarjetas y descargó, en parte, la responsabilidad a Isco, hilo conductor con Marcelo de la ofensiva madridista. Pero, ni por esas, el partido acababa de romper. Se busca un error, una genialidad, una acción de estrategia para que el derbi tenga dueño. De momento, no lo hay. Puede más el miedo a perder, aunque la tropa de Simeone ha dado un paso adelante y el Madrid espera una oportunidad.

Simeone vuelve a sentar a Griezmann. Entran Torres y Gameiro. Zidane tira de Asensio y retira a Benzema. Son los minutos finales, todo en el aire y aparece Varane para salvar el gol. Gameiro ha rematado con suvidad tras pared con Torres. Tampoco se resigna el Atlético. Con sus defectos, con su precipitación quiere más.

Todo en el alambre. El Madrid se vuelca, el Atlético se defiende. Savic y Lucas alejan el peligro. El lateral tapa dos disparos de Cristiano. Nadie se acuerda de Filipe. La pelota, más cerca de Oblak; el Madrid, más cerca del gol. El derbi, más emocionante que bueno, se muere, sin goles. Un empate que no sirve. El Barça está a diez puntos. La Liga se marcha por el cielo de San Blas.