FC Barcelona

La maldición española de Guardiola

El ganador de la Liga de Campeones sale de la eliminatoria que disputa Pep Guardiola. Eso, al menos, dicen las estadísticas. La que comienza hoy es la séptima semifinal de Liga de Campeones que alcanza el entrenador del Bayern. Siete en siete participaciones, una marca difícilmente mejorable. Más aún si se tiene en cuenta que ha llegado a dos finales –y las ha ganado– y en las otras cuatro, la quinta ya se verá la semana que viene, lo ha eliminado el campeón.

De las cuatro semifinales que disputó dirigiendo al Barcelona, ganó dos, en 2009 y 2011, y perdió otras dos. En 2010 lo eliminó el Inter de Mourinho en lo que era sólo el anuncio de la guerra que llegó después, cuando el portugués asumió el mando del Real Madrid. En 2012 lo dejó fuera el Chelsea de Di Matteo.

Guardiola elige al campeón y la suerte, de la mala para él, quiso que en las últimas dos semifinales, ya en el banquillo del Bayern, tuviera que enfrentarse con el Real Madrid y el Barcelona con desastrosos resultados. Como ahora, tuvo que jugar el primer partido fuera y decidir la eliminatoria en Múnich, aunque el año pasado el Barcelona ya la llevaba decidida de casa con el 3-0 de la ida. En el Allianz Arena el 3-2 fue insuficiente para el Bayern. Más doloroso fue el 0-4 que consiguió el Real Madrid el año anterior después de haber ganado ya en el Bernabéu por 1-0. Guardiola ha perdido por un total de 10-3 las dos semifinales contra equipos españoles y el Bayern ha sido incapaz de marcar un gol fuera de su campo.

Ése es su principal objetivo para hoy. Dejar la portería a cero es la gran ambición de Simeone y Pep sabe que todo será más complicado si el Cholo lo consigue. La Liga de Campeones es una obsesión para el Bayern y su entorno. Guardiola llegó después de que Heynckes la ganara en su último año como entrenador y sabe que si se va sin este título le faltará algo. Pero no siente la presión sobre sus hombros. «Lo llevo bien. En tres años hemos llegado a tres semifinales, que no siempre se pueden alcanzar. Si no conseguimos ganar la Champions, el trabajo no estará completo, pero he sido muy afortunado de vivir lo que he vivido durante tres años en Alemania. Soy mejor entrenador, más tranquilo, mejor tipo y me lo he pasado muy, muy bien», reconoce. «Intentaremos llegar a la final como hace dos años y el año pasado», añade.

Para eso, su equipo tendrá que eliminar al Atlético en lo que él define como «una eliminatoria muy chula y muy complicada a la vez». «El Atlético hace muchas cosas. Hace cinco años que no juego contra ellos. Por lo que he visto la gente habla de que defiende muy bien, pero hace muchas otras cosas. Maneja muy bien el balón parado porque Koke es buen lanzador y tiene gente que ataca muy bien la pelota en defensa y en ataque. Cierran bien los pasillos por dentro, es muy difícil entrar. Llevan muchos años peleando por las copas y para eso hace falta hacer casi todo bien. No basta una cosa», analiza. «Se le compara ya con el Barcelona y el Madrid y éste es el gran título que ha conseguido Cholo Simeone con su gente. Ahora, cuando juegan contra los grandes, se plantea quién es el favorito. Todo el mundo puede ganar un año, pero lo más difícil es estar ahí y ganar con continuidad», dice Pep.