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¡Olé tú!: Cuéntame un chiste, Joaquín

Quien diga que un Betis-Sevilla es un partido más y sólo son tres puntos, o no ha vivido nunca un derbi sevillano o ha salido derrotado y quiere minimizar daños. Desde el Sevilla Fútbol Club llevamos años lanzando mensajes ambiciosos, queriendo mirar metas mayores para alejarnos del localismo y continuar siendo un grande de Europa. Pero este discurso, cuando llega la hora de verdad, no lo compra nadie. Es el partido más importante del año. ¡Es el partido! Y bien lo sabía Lopetegui con un once ganador y una puesta en escena a la altura de lo que significa este partido para la ciudad.

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El marbellí Loren Los primeros 45 minutos, el Sevilla ha demostrado una superioridad casi insultante. Muchísimo mejor plantado en el terreno de juego y con la velocidad en las bandas que caracteriza a los de Lopetegui. Un gol de Ocampos en una segunda jugada nos puso por delante, pero no fuimos capaces de dar la puntilla a esta primera parte. Y no sólo eso, sino que encima apareció el marbellí Loren para irnos al descanso con un inmerecido 1-1.

De Jong, al Olimpo La segunda parte empezó igual que la primera, con una apuesta de fútbol por parte de Lopetegui y el Betis sólo llegaba a la portería de Vaclik por arreones, más debido a las arengas de Joaquín en el vestuario que a la pizarra de Rubi. A todo esto, Banega se sacó un pase magistral de la chistera para dejar a De Jong en un mano a mano con el portero bético, demostrando por qué el Sevilla se había gastado 15 millones de euros en el delantero holandés, que con este decisivo gol pasa a formar parte del Olimpo sevillista. Según escribo estas líneas, tengo un ojo en el ordenador y el otro puesto en la tele para ver si Joaquín cuenta algún chiste en las redes sociales, aunque ya me he reído bastante con el chiste sobre fútbol que ha contado Rubi hoy en el Villamarín.