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Londres

Garbiñe: «¡Qué fuerte, estoy en la final!»

Garbine Muguruza celebra su triunfo sobre Agnieszka Radwanska
Garbine Muguruza celebra su triunfo sobre Agnieszka Radwanskalarazon

«A Serena no le hace gracia jugar conmigo», avisa Garbiñe.

Serena Williams no pierde casi nunca. Este año se ha apuntado Australia y París y está a un paso de sumar en Londres su tercer «Grand Slam» del curso y el cuarto consecutivo. Da miedo sólo escuchar su nombre, pero Garbiñe no tira la final de mañana, todo lo contrario, lo considera un regalo después de tantos años de trabajo y sufrimiento. «¡Qué fuerte, Alejo, estamos en la final de Wimbledon!», asegura su entrenador, Alejo Mancisidor, que fueron las primeras palabras de la española al entrar en el vestuario. Él le respondió algo parecido, pero ambos se miraron a los ojos y pensaron: «Esto no se ha acabado aquí, queda uno más». Ambos son conscientes de la dificultad, tanto como de que no tienen nada que perder y que en la raqueta de Garbiñe hay potencial para sumar varios grandes, así que quieren luchar por que mañana sea el primero.

«Cuando sueñas, quieres tener a Serena en la final de un “Grand Slam”», decía la hispanovenezolana, convencida de que no hay mejor desafío para avanzar en su proceso de crecimiento. Siente que ha dado un paso hacia adelante en su carrera y se siente fuerte sobre la hierba, la superficie que más combina con su forma de jugar. Del partido de ayer reconoció momentos de nervios, en los que pudo quitarse los «pajaritos» que se le pusieron en el estómago al ver el choque definitivo a la vuelta de al esquina. Su rival, Radwanska, elogió la juventud y talento de Muguruza, a la que augura un futuro prometedor en el circuito. «Vamos a verla mucho más a menudo en las fases finales y luchando por títulos», decía la polaca. «No creo que pueda ganar a Serena, pero le deseo toda la suerte del mundo. Será muy complicado y tendrá todo mi respeto si lo consigue», añadió, tras reconocer la superioridad de la vencedora, mucho más sólida a lo largo de todo el partido.

Garbiñe será número nueve del mundo si pierde y seis si gana mañana, otro avance en su escalada en los libros de historia. Después de un periodo de 19 años de sequía, ella es la primera española que alcanza la final de la hierba londinense. La última fue Arantxa, que no pudo ganar el título. El objetivo de Muguruza ahora es igualar a Conchita, la única capaz de haberlo hecho para el tenis español. Lilí Álvarez falló en sus tres intentos cuando al tenis se jugaba con falda larga y raqueta de madera.

El tenis de la nueva perla española se parece más al de Conchita que al de Sánchez Vicario y Serena lo tiene muy en cuenta. «Habrá que luchar mucho, ya me ganó el año pasado (Roland Garros). Algunas derrotas te hacen enfadar, pero de otras aprendes. Perder con ella me abrió los ojos. Me dije: “Si quieres ser la mejor, tienes que cambiar cosas”». «A ella no le hace gracia jugar conmigo», responde Garbiñe. Duelo de cañoneras.