Álvarez, un discreto «número dos» para el primer banco español

El nuevo consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha desarrollado una larga carrera en la entidad, a la que llegó en 2002 y donde durante los últimos 10 años ha sido uno de los directores generales, el responsable de la dirección financiera y de relaciones con inversores.

Nacido en León en 1960, Álvarez es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela y MBA por la Universidad de Chicago (Estados Unidos).

Se incorporó al Banco Santander en 2002 y ya en 2004 fue nombrado director general y responsable de la dirección financiera y de relaciones con inversores. Antes de incorporarse al Banco Santander fue director de gestión financiera del máximo competidor en el mercado español, el BBVA, entre 1991 y 2002, y en Argentaria, donde trabajó entre 1995 y 1999. En el comunicado remitido hoy en el que el Banco Santander anuncia su nombramiento como consejero delegado, la entidad que preside ahora Ana Botín destaca que la labor de Álvarez ha sido "ampliamente reconocida en el mercado internacional por su rigor y transparencia".

Poco dado a dar grandes titulares, era una de las caras habituales del banco para la prensa, analistas e inversores, pues se ocupaba de explicar pormenorizadamente las cuentas de la entidad cada trimestre.

Fuentes financieras destacan que la sintonía que mantiene con la actual presidenta del grupo es mayor que la que existe entre ella y Javier Marín, elegido por el fallecido Emilio Botín a finales de abril como sustituto del veterano Alfredo Sáenz.

Ana Botín destaca que el nuevo consejero es "un líder de gran visión, capacidad de trabajo y experiencia en el sector financiero"en una nota interna a la que ha tenido acceso Efe.

Tanto es así que asegura que "nadie conoce mejor"el negocio, el balance, los equipos y los inversores del Banco Santander que él.

Botín recuerda además que durante varios años ha sido reconocido por la revista Institutional Investor por liderar el mejor equipo financiero y de relaciones con inversores, destacando sobre todo "por su rigor y transparencia".

Y por todo ello, añade, "ahora podrá aportar esta experiencia y liderazgo como consejero delegado". El puesto de consejero delegado elevará las responsabilidades de José Antonio Álvarez al frente del Santander y previsiblemente sus emolumentos, pues hasta ahora ese puesto ha sido el mejor pagado por la entidad financiera, por encima del de presidente.

Tanto es así que en 2013 Emilio Botín recibió 3,05 millones de euros y su entonces "número dos", Javier Marín, cobró 4,3 millones de euros por apenas ocho meses en el cargo.