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Bruselas propone terminar con al regla de la unanimidad en el ámbito fiscal

La CE pretende con este cambio desbloquear sus grandes iniciativas

Banderas de la Unión Europea ondean ante la sede de la Comisión Europea en Bruselas / Foto: Efe
Banderas de la Unión Europea ondean ante la sede de la Comisión Europea en Bruselas / Foto: Efe

La CE pretende con este cambio desbloquear sus grandes iniciativas

A grandes problemas, grandes remedios. Bruselas está decidida a terminar con la regla de la unanimidad para cualquier tema que tenga que ver con normas fiscales comunes en los Veintiocho y que, en la práctica, aboca al fracaso a prácticamente todas las iniciativas propuestas por el ejecutivo comunitario. Ahora mismo la propuesta para gravar los beneficios de los grandes gigantes tecnológicos, la denominada tasa Google, parece condenada al olvido ante la oposición contumaz de un grupo de países y los problemas para sacar adelante la denominada tasa a las transacciones financiera ha originado que se esté tramitando mediante cooperación reforzada ( la propuesta sólo se aplica en aquellos países que estén de acuerdo).

Por eso, el ejecutivo comunitario propuso ayer un cambio en varias fases que intenta imponer la mayoría cualificada ( el voto a favor del 55% de los miembros del Consejo que represente a 15 de los países con un 65% de la población) si no en todos los temas relativos en fiscalidad, sí en los que considera más importantes. Para abrir boca, Bruselas propone terminar con esta norma en aquellas normas que tengan como objetivo luchar contra el fraude fiscal. Como siguiente estadio, el ejecutivo comunitario pretende extender el nuevo método de mayoría cualifica a las iniciativas que contribuyan a luchar contra el cambio climático o la mejora de la salud pública. Aunque la potestad de cada país para fijar sus propios impuestos no se vería alterada, el propósito es ir escalando peldaños para que en el año 2025 la regla de la mayoría cualificada se extienda a la armonización del IVA y los impuestos especiales y la base imponible del impuesto de sociedades.

Pero la buena voluntad de Bruselas choca, paradójicamente, con el sistema de mayoría que rige esta reforma: nada más y nada menos que la unanimidad. Los países europeos conocidos por boicotear una y otra vez cualquier iniciativa sobre impuestos (entre ellos Irlanda, Dinamarca y Luxemburgo) ya han hecho notar que también bloquearán este cambio. ¿Nace entonces muerta esta iniciativa? La Comisión Europea intenta poner al mal tiempo buena cara, a pesar de las dificultades. “La regla de la unanimidad en materia fiscal parece cada vez más políticamente anacrónica, jurídicamente problemática y económicamente contraproducente . Soy plenamente consciente de lo delicado del tema, pero esto no puede significar que el debate esté descartado”, aseguró ayer el Comisario de Asuntos Económicos Pierre Moscovici en rueda de prensa. Según los cálculos del ejecutivo comunitario, desbloquear las grandes iniciativas pendientes con el uso de la mayoría cualificada podría suponer el ingreso de 5.000 millones de euros anuales para la tasa Google, 50.000 en la lucha contra el fraude fiscal por el denominado carrusel del IVA y 57.000 en el impuesto de las transacciones financieras. Pero no parece que estas bondades sean suficientes para convencer a las capitales.