El Corte Inglés gana 258 millones, un 28% más

El grupo español de grandes almacenes es el tercero que más vende del mundo y el primero de Europa

El grupo rebaja su deuda en 467 millones, un 12%, y mejora sus acuerdos de refinanciación

El año 2018 habrá sido para El Corte Inglés el ejercicio en el que todos sus indicadores económicos y financieros terminaron en positivo. Atrás ha quedado ya el recuerdo de la crisis de 2008, que impactó sobre el consumo interno en España y que marcó un antes y un después en la estrategia empresarial de El Corte Inglés. Tras una profunda reestructuración, los resultados reflejan estos cambios y situado al líder español de grandes almacenes a la cabeza del ranking europeo del sector por nivel de facturación, 15.783 millones de euros, muy por delante de Mars&Spencer (11.730 millones) y John Lewis (11.547 millones). En el ranking mundial se sitúa en el top 3, sólo por detrás de los estadounidenses Macy’s y Kohl’s.

Según recoge el Informe de Gestión y las Cuentas Anuales -cerrado a 28 de febrero de 2019-, el beneficio neto consolidado se elevó un 27,7%, hasta alcanzar los 258,2 millones de euros, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) se situó en casi 1.075 millones, un 2,2% más que el ejercicio precedente. Estas cifras muestran la importante mejora de todas las actividades del grupo y en todas las líneas de negocio. También han conseguido incrementar su margen bruto en un 1,5%, hasta situarse en 4.696 millones.

Sin embargo, el hecho más destacable ha sido el freno echado por la compañía a su endeudamiento. El cambio de rumbo de toda la estrategia está dando sus frutos también en este apartado. Su deuda financiera neta disminuyó en 2018 un relevante 12,2%, hasta situarse en 3.367 millones. En concreto, han sido 467 millones los que han restado a su pasivo, gracias, sobre todo, a las desinversiones no estratégicas -la venta de Óptica2000 y algunos activos inmobiliarios-, la generación propia de caja, la emisión de bonos por valor de 690 millones y, como consecuencia de todo ello, una mejora de los acuerdos de refinanciación con las entidades por un importe de 3.800 millones. El importe que se obtenga con dichas desinversiones durante 2019 se destinará, principalmente, a reducir deuda. El objetivo final será colocar a la compañía en un grado de inversión con una calificación crediticia positiva, lo cual mejoraría enormemente el tipo de rating y su capacidad de financiación, aunque reconocen que “este es un proceso más largo al que seguro llegaremos”, señalan fuentes de la compañía.

Todo estas cifras reflejan la positiva evolución del negocio, que les ha proporcionado suficiente margen como para mantener un alto nivel de inversiones, por valor de 396 millones, la mayor parte de ellos destinados a actualizar los centros comerciales y a reforzar el negocio digital. En este último punto, tiene claro El Corte Inglés que el futuro comercial pasa por el desarrollo del negocio virtual y los cambios en los hábitos de consumo, pero sin descuidar lo que ha sido la base de su éxito, el comercio tradicional. En este sentido, destaca su apuesta por reforzar la interrelación entre las tiendas físicas y el entorno online, “con un crecimiento por encima del mercado”, destacan. Han aumentado tanto el número de pedidos como la facturación en la red, que traducido a cifras significa 345 millones de visitas en la página web oficial, un incremento del 17,4% en número de pedidos y de casi el 20% en facturación.

La otra pata que sustenta el éxito de la nueva estrategia del grupo se centra en la internacionalización y los acuerdos interempresariales, que han multiplicado la presencia de El Corte Inglés en el resto del mundo a través de compañías como Alibaba, Repsol o Karsdat y plataformas de pago como Twyp y Alipay.

En cuanto a la evolución del resto de líneas de negocio, todas tienen crecimiento generalizados nada desdeñables. En la división retail se mantiene la rentabilidad, con un margen bruto considerable en alimentación (+2,1%), en cultura y ocio (+2,3%) y Hogar (+2,6%) -donde han retomado los proyectos de decoración-. En cuanto a Moda, las ventas se han estabilizado, pero suman un +0,2% y crecen por encima de la media del sector.

En el resto de líneas de negocio -Viajes, Informática y Seguros-, el resultado ha dejado satisfechos a los gestores del grupo, con una cifra de negocio de 3.731 millones de euros (+2,3%) y un Ebitda de 192 millones, lo que da la razón a los cambios realizados en la gestión del negocio en los últimos tiempos y que ha disparado la rentabilidad un 15,7%.

Al margen de las cifras, el Corte Inglés no tiene sobre la mesa planes para salir a bolsa y su intención es seguir las instrucciones dadas por el consejo de administración de mejorar las prácticas para asemejarlas a la de una empresa cotizada, pero sin plantear su entrada en el parqué. Respecto a los inmediatos cambios en la presidencia -previsiblemente, Marta Álvarez asumirá la presidencia no ejecutiva del emporio en julio-, la compañía aseguró que la “línea de trabajo y de negocio mantendrán una línea continuista en la gestión”. En la dirección ejecutiva no anunciaron cambios.

Se mantiene el esquema bicéfalo: Víctor del Pozo al frente del negocio de distribución y Jesús Nuño de la Rosa gestiona las áreas corporativas y filiales, como Viajes, Seguros o Informática.