“En la empresa familiar, hay que empezar desde abajo. Es un error tener un despacho desde el principio”

Entrevista con Chus García. Directora general de Ibéricos Torreón

¿Quién es Chus García?

– Es una profesional que vive en Salamanca y que trabaja desde hace muchos años en el sector del Jamón Ibérico. Empecé al terminar la carrera, era mi sino, porque mi empresa es familiar. Hoy creo que es un error que los hijos de los dueños empecemos con un despacho, y que hay que empezar desde abajo. No hay que ser «la hija del jefe», sino estar al lado del trabajador más básico de la empresa. Hoy cuento con excelentes colaboradores, somos poco jerárquicos, muy horizontales, y si tengo que hacer fotocopias, las hago.

– ¿Cómo fue el proceso hasta llegar a la Dirección General?

– Las mujeres en las empresas familiares estábamos destinadas a encargarnos como mucho de la administración. La mujer no se iba a meter en el barro, en gestionar la producción, en ir a las fincas... Hace tres años, mi hermano decidió que ya había dedicado mucha parte de su vida a la compañía, y dejó el negocio en manos de mi hermana Laura y mías. Yo asumí la Dirección General.

– Han conseguido exportar a más de 30 países un producto muy español, difícil de vender en algunos mercados...

– El mérito es de mi hermana Laura que, a veces, consigue lo imposible. Con su buen hacer, ha conseguido que nuestro jamón esté en gran parte del mundo.

– ¿Qué hace falta para exportar un producto alimentario tan específico y no morir en el intento?

– El departamento de calidad es clave. A nosotros exportar nos ha servido para mejorar al tener que cumplir estándares muy estrictos. A partir de ese cumplimiento, el tema es comercial.

– Uno de los países a los que exportan con gran éxito es China, un logro que ha dado glamour exportador a su empresa. ¿Cómo ha influido su entrada en el mercado chino en la evolución de la compañía?

– Exportamos a 30 países, el primero fue Japón y hoy somos fuertes en Corea del Sur y Singapur. Empezamos en China en 2008 y vendemos principalmente en hoteles, supermercados y tiendas de alta gama. El crecimiento en este país es exponencial y pronto será nuestro principal mercado exterior. Tener éxito en uno tan difícil, por un lado, genera confianza en otros países e, incluso, dentro de España porque la conclusión inmediata es, lógicamente, que si hemos conseguido estar ahí es que lo hacemos bien. Por otro, nos hemos encontrado con clientes que han llegado a pensar que como nos va tan bien, no estábamos interesados en venderles a ellos, «porque todo el jamón lo estamos vendiendo en China».

– ¿Próximos pasos?

– Tenemos una gran preocupación por la sostenibilidad y trabajamos en nuevos envases que sustituyan a los plásticos actuales. Se está avanzando bastante en este área y nos fijamos mucho en Italia, que lo está haciendo bien. También nos planteamos una inversión en infraestructuras para seguir avanzando.

– ¿Cuál es su visión sobre la igualdad?

– Fomentamos la conciliación porque yo misma he sido madre de tres hijos y lo he pasado mal intentando compaginar hogar y trabajo. Como mujer, estoy al cien por cien con ellas, pero como empresaria, debo reconocer que toda la plantilla femenina, a excepción de una trabajadora que aún no tiene familia, tiene jornada reducida. Las madres no pueden llegar a las 9 de la mañana porque a esa hora dejan a sus hijos en el colegio y entran un poco más tarde. En ocasiones, un niño se pone enfermo, hay una tutoría... y siempre son las madres las que se ocupan. No me parece mal, ni mucho menos, pero te preguntas «¿por qué los padres nunca piden ese tiempo, es que no son, también, padres?».