España apunta al BCE tras el fiasco del Eurogrupo

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer, en Bruselas
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer, en Bruselas

De Guindos, convencido de que nuestro país alcanzará en 2018 la vicepresidencia.

Después de que España perdiera el lunes la opción de presidir el Eurogrupo para los próximos dos años y medio, las esperanzas están puestas en la próxima vacante del Banco Central Europeo (BCE), la vicepresidencia. Llegaría tarde, pero serviría para que el país recuperara las posiciones perdidas en Europa.

Preguntado sobre las posibilidades que tendrá España de incrementar su presencia en los cargos de alto nivel de la UE, De Guindos se mostró convencido de que habrá más posibilidades. «Depende de los calendarios», añadía. Esto mismo afirmaba el pasado lunes el presidente del Eurogrupo sobre nuestro país. Concretamente, sobre la plaza que se abrirá en 2018 en la vicepresidencia del BCE, De Guindos no titubeaba. «Será para España», afirmaba contundente.

El ministro recordaba cómo España había ido perdiendo peso en las instituciones desde que fue perdiendo fuerza su economía. «España tenía una presencia muy importante hace unos años, pero como consecuencia de nuestra debilidad económica y política, hemos ido perdiendo presencia».

El ministro explicó en rueda de prensa que al poco de ser ministro le advirtieron de que el sustituto de José Manuel González-Páramo en el Consejo de Gobierno del BCE iba a ser Yves Mersch. Quedaba atrás la candidatura del español, Antonio Sáinz de Vicuña, director del servicio jurídico de la entidad.

Hasta ese momento, la tradición marcaba que los cuatro grandes países de la eurozona –España, Italia, Alemania y Francia– tenían garantizada su presencia entre los seis miembros del directorio del BCE. La salida de España rompió esa tradición debido a la presión de los países que tenían máxima calificación crediticia, que reivindicaban más poder.

De Guindos reconoció que se vio sorprendido por esta decisión porque «en estas cuestiones hay un pacto». Y atribuyó la decisión de los socios a la debilidad «económica y política» de España en ese momento. En cuanto a la decisión de los socios de mantener otros dos años y medio al holandés al frente del Eurogrupo, el ministro aceptaba sin más su derrota. Agradeció los apoyos de los socios que apostaron por él, entre ellos Alemania.

La derrota cosechada en Bruselas ha suscitado una agria polémica entre PP y PSOE en Madrid. El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, insistió en que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha estado «boicoteando» la elección de De Guindos «desde el primer momento» porque hubiera preferido que el elegido fuera el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis. «Lo hizo ya con Miguel Arias Cañete –en su candidatura a comisario europeo, contra la que votaron los socialistas españoles– y ahora ha seguido con la misma tesis», aseguró Hernando.

Al ataque el PP respondió el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, que responsabilizó a Mariano Rajoy del «monumental fracaso» cosechado como consecuencia de la «irrelevancia» del líder del Gobierno en la escena comunitaria e internacional.