España capta 4.558 millones en bonos y eleva el interés a cinco y diez años

España ha captado hoy 4.557,8 millones de euros en bonos a largo plazo y ha tenido que subir el interés aplicado a cinco y diez años al 0,549 % y al 1,289 %, respectivamente. De los 4.557,8 millones de euros adjudicados hoy, 1.910,52 han salido a cinco años con un interés marginal del 0,549 %, superior al 0,402 % de la puja anterior, y otros 1.432,21 millones han salido a diez años con una rentabilidad del 1,289 %, también más alta que en la última emisión de este plazo, que fue del 1,050 %.

Los 1.215,07 millones de euros restantes, con vencimiento en 2029, se han colocado con una rentabilidad del 1,664 %, inferior a la anterior emisión comparable.

La demanda de las entidades ha alcanzado 9.322,2 millones de euros, por lo que la ratio de cobertura, que es la proporción entre las solicitudes y el importe finalmente adjudicado, ha sido de dos veces más.

Cabía esperar una subida del interés en la subasta de hoy por las dudas sobre la permanencia de Grecia en la zona del euro ante la incapacidad del gobierno heleno para alcanzar un acuerdo con sus socios europeos.

Las negociaciones se suceden sin que ninguna de las partes muestre una clara intención de llegar a un acuerdo, lo que se ha notado en los últimos días en el mercado secundario de deuda, que es donde se negocian los bonos una vez emitidos.

En concreto, el interés del bono español a diez años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo permite medir el riesgo país, se situaba en torno al 1,29 %, prácticamente el mismo interés al que el Tesoro ha colocado hoy su bono a este plazo.

La rentabilidad del bono alemán de referencia, cuyo diferencial permite calcular la prima de riesgo, se encuentra en mínimos históricos en el 0,08 %, con lo que la distancia que separa su rentabilidad de la del bono español aumenta.

No obstante, y pese a este repunte, España se financia con comodidad y a precios muy bajos, hasta el punto de que la semana pasada logró por primera vez en su historia adjudicar letras con intereses negativos, es decir, que los inversores paguen por comprar deuda española.

La semana que viene el Tesoro celebra la última emisión del mes de abril, de letras a 3 y 9 meses el martes, y es posible que repita la hazaña de la semana pasada y consiga colocarlas con intereses negativos, lo que no implica que los pequeños ahorradores no obtengan rendimientos de su inversión.

En agosto de 2014, el Gobierno introdujo cambios para proteger a los inversores más vulnerables, de modo que las solicitudes de letras del Tesoro que se realicen en modalidad de suscripción no competitiva, que es en la que el comprador dice la cantidad que quiere adquirir pero no la rentabilidad mínima que espera, se declaran automáticamente como no presentadas si el tipo medio, que es el que sirve como referencia para estas adjudicaciones, es negativo.