Rebajas fiscales en el IVA a quienes paguen con tarjeta

Italia busca repescar 7.000 millones evadidos. Gastar con dinero plástico 2.500 euros al año en sectores «sospechosos» descontará 475 euros

Se busca repescar 7.000 millones evadidos. Gastar con dinero plástico 2.500 euros al año en sectores «sospechosos» descontará 475 euros.

Italia busca recuperar 7.000 millones de euros mediante la lucha contra la evasión fiscal y espera poder recaudarlos incentivando el pago con tarjeta de crédito. El ministro de Economía, Roberto Gualtieri, asegura que aún se están estudiando «diversas modalidades», pero lo que plantea un primer borrador de los Presupuestos es que el Estado rebaje los distintos tramos del IVA para quien compre determinados productos con dinero de plástico. Además, se prevé una bonificación de hasta 475 euros para todo aquel que se haya gastado un mínimo de 2.500 euros al año en sectores susceptibles al fraude, como la restauración u obras en el hogar. La medida ya se ha bautizado como «bonus Befana», por la festividad que equivale en Italia a nuestros Reyes Magos.

Según un informe del Banco Central Europeo (BCE), con datos de 2017, los italianos hacen el 86% de sus compras en efectivo y estas representan un 68% del valor total de las operaciones que realizan. Pese a que en los últimos años en España se han extendido otros métodos de pago digitales, el estudio del BCE recopilaba unas cifras idénticas para nuestro país. Un uso excesivo del contante suele levantar sospechas de la circulación de dinero negro. Y es que otro reciente informe de la Comisión Europea señalaba que en el país transalpino se pierden cada año más de 33.000 millones de euros de transacciones en las que no se paga el IVA, por lo que Italia encabeza la lista de la evasión fiscal en la Unión Europea.

En un primer momento, el Gobierno había planteado la posibilidad de aumentar un 1% del IVA para quien siguiera utilizando el efectivo en esos sectores en los que es más común el fraude, con lo que esperaba recaudar unos 5.000 millones de euros. Pero a última hora el Ejecutivo ha preferido aplicar una medida que sólo incentive el pago electrónico, sin castigar a quien opte por otros métodos. Buena parte de los economistas ya han señalado que acercarse a esos 7.000 millones sólo por esta vía es una hipótesis demasiado optimista.

Lo cierto es que el Ejecutivo necesita esta cantidad para impedir la subida automática del IVA, un compromiso adquirido hace años con la UE para reducir la deuda, pero que permite neutralizarlo si se recortan 23.000 millones en otras partidas. Desde 2013 ningún gobierno ha subido el IVA, pero todos han planteado la lucha contra el fraude como el tesoro secreto del que obtener recursos, sin demasiado éxito. Ahora el gabinete de Giuseppe Conte vuelve a hablar de esta receta mágica y del ahorro que supone el descenso de la prima de riesgo como principales fuentes de ingresos.

Por eso, no será fácil convencer a la Comisión Europea para que de el visto bueno a los presupuestos que plantea Italia. El primer borrador establece un déficit del 2,2% y una deuda que seguiría subiendo hasta el 134%. Sólo a partir de 2021 disminuirían ambos indicadores. Las relaciones con la han mejorado y no se espera el griterío de la etapa de Matteo Salvini, pero la Unión Europea pidió que se redujera el déficit estructural un 0,6% y en

lugar de eso aumentará algo más de una décima. La flexibilidad que reclama Roma a Bruselas tiene un coste de 14.000 millones de euros.