Economía

La industria española languidece en el siglo XXI

El peso del sector industrial en el PIB ha perdido casi tres puntos desde el año 2000 y se sitúa en el 16%. La industria manufacturera es la que más sufre y pierde un 3,6%. La cifra de negocio de España supone la cuarta parte de la de Alemania

El peso del sector industrial en el PIB ha perdido casi tres puntos desde el año 2000 y se sitúa en el 16%. La industria manufacturera es la que más sufre y pierde un 3,6%. La cifra de negocio de España supone la cuarta parte de la de Alemania

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El declive del sector industrial en España parece no tener freno y la progresiva pérdida de peso en el Producto Interior Bruto (PIB) se agudiza con cada nuevo indicador. No le ha sentado bien el cambio de siglo a la industria nacional. Desde el año 2000 la caída ha sido imparable. En aquel momento representaba el 18,7% del PIB, frente al 16% que alcanzó en en diciembre de 2018. Ello representa una caída del 2,7% en estos primeros 18 años del siglo XXI, según recoge el III Barómetro Industrial del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (Cogiti) y de la UCAM. La caída es más abrupta si cabe en la industria manufacturera, que ha perdido un 3,6%, pasando del 16,2 % en 2000 al 12,6 % en 2018, lo que se traduce en una pérdida valor añadido bruto (VAB) del 3,8% -del 17,8 % al 14% en el mismo periodo-. Este dato es aún más grave dado que las manufacturas representan 86% de los resultados de todo el sector.

España, con sus 185.609 empresas, ocupa el quinto puesto de la Unión Europa por facturación industrial, con 538.655 millones de euros en 2018, el 6,5% del total de la UE. Pese a estar situada en el Top 5 de las potencias comunitarias, nuestras cifras están a años luz del líder europeo, Alemania, que con 225.000 empresas y una facturación de 1,96 billones de euros representa el 23,8% de todo el sector. A continuación se sitúa Francia, con el 12,5% del mercado, Italia con el 12,2% y Reino Unido con el 8,6%. Entre los cinco suman más de la mitad de la cifra de negocio de toda la industria continental, con 5,2 billones de euros en 2018 -el total de la UE28 son 8,25 billones de euros-.

Centrados en España, Cataluña repite como la comunidad autónoma con mayor peso industrial en el PIB nacional, con el 23% del total, el doble que la siguiente en el ranking, Madrid, que alcanza un 11%. Andalucía y Valencia llegan al 10%. Por contra, Baleares, Extremadura y La Rioja apenas mantienen un 1% de actividad industrial.

Los datos de la industria nacional están lejos de cumplir el objetivo marcado por la Unión Europea, que exigía que para el próximo año el sector debía representar el 20% del PIB. Cuatro puntos nos separan de ese objetivo y alcanzarlo parece ya una auténtica quimera. La progresiva pérdida de peso industrial no se frenó ni tras la recuperación económica tras la crisis de 2008 y ya ha costado 600.000 empleos en la última década. Sin un plan específico por parte del Gobierno y con unas exiguas ayudas de apenas 400 millones en el último ejercicio ponen en tela de juicio el futuro. Según datos del propio Ministerio de Trabajo, entre enero y julio, seis de cada diez personas que sufrieron un expediente de regulación de empleo lo hicieron en la industria, un 85% más que en 2018. Y la guerra comercial, la desaceleración económica, el Brexit, el impacto climático, el elevado precio de la energía, la subida de los costes laborales y las incertidumbres regulatorias -sobre todo en el sector del automóvil- marcarán unos resultados que, según analistas e indicadores, irán a peor.

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