La reforma de los créditos fiscales suma 30.000 millones de capital a la banca

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer, junto a los periodistas tras el Consejo de Ministros
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer, junto a los periodistas tras el Consejo de Ministros

La banca española está de enhorabuena, después de que el Gobierno aprobase ayer en el Consejo de Ministros modificar los Activos Fiscales Diferidos (DTA, por sus siglas en inglés) para que sigan manteniendo su condición de capital de máxima calidad una vez que entre en vigor plenamente la nueva normativa de solvencia Basilea III en 2019. De esta forma, las entidades financieras reforzarán su «core capital» con cerca de 30.000 millones de euros adicionales.

«La banca española tiene 70.000 millones de euros de DTA, de los que 50.000 se han generado en España. Con el cambio de la normativa, aproximadamente un 60% de estos 50.000 millones se van a seguir manteniendo como capital de máxima calidad», dijo ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos. No obstante, aseguró que esta operación «no es un préstamo a la banca», sino simplemente el reconocimiento de un derecho contable cuyo impacto en las cuentas públicas «no es relevante», pues no afectará ni al déficit ni a la deuda pública.

Para De Guindos, si España no hubiese modificado este aspecto, «la banca española estaría en una situación de desventaja en relación con sus competidores» europeos, pues la normativa en el resto de países era hasta ahora más laxa que la española. El caso más frecuente con el que la banca ha generado DTA es con las provisiones para cubrir pérdidas futuras de la cartera crediticia, pero también con las prejubilaciones y planes de pensiones de la plantilla en el momento en el que apartan el dinero que tendrán que abonar a sus empleados.

Sin embargo, como no pueden apuntarse estas partidas desde un primer momento como gastos, las entidades pagan más impuestos de los que les correspondería y ello les genera un crédito fiscal que, según la legislación, pueden recuperar en un plazo de hasta 18 años, en función del tipo de DTA, informa Efe.

En este caso, el cambio normativo del Gobierno supone avalar las aportaciones a los fondos de pensiones, provisiones genéricas, insolvencias y adjudicados. De ahí que sólo se vayan a computar como capital el 60% de los DTA.

Para la Asociación Española de Banca (AEB), la reforma de los créditos fiscales es «una buena noticia para todo el sistema financiero y para la economía española en general». Supone «un primer paso para igualar las condiciones de las entidades de crédito españolas a las del resto de entidades europeas de cara a su adaptación a la nueva regulación sobre solvencia bancaria». No obstante, la AEB cree que su alcance es limitado, pues sólo elimina en parte la discriminación negativa existente hasta ahora sobre las entidades españolas respecto a sus competidores europeos.

El nuevo decreto ley limita las retribuciones de los miembros del consejo de administración de entidades financieras. Así, la remuneración variable no podrá superar el 100% de la fija, salvo que la junta de accionistas apruebe superar este umbral hasta un máximo del 200%. Según la Autoridad Bancaria Europea (EBA), cien banqueros españoles ganan más de un millón de euros al año –el quinto país de la UE–, con un sueldo medio de 2,16 millones.

Respecto a la supervisión, las entidades bancarias deberán publicar un informe anual en el que recojan datos como el número de empleados, los impuestos a pagar o las subvenciones públicas recibidas. Las infracciones muy graves se sancionarán con hasta el 10% del volumen de negocio neto anual.