La troika aplaude las nuevas provisiones pero pide créditos

Economía estudia dar dos años más a la banca para cubrir los préstamos refinanciados dudosos

La Razón
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La delegación de la troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) que se encuentra de visita en España –pero que arranca oficialmente hoy– aplaude la nueva ronda de provisiones para el sector financiero español, una medida del Banco de España que obligará a las entidades a dotar aquellos créditos refinanciados que presentan problemas de cobro, según señalaron fuentes financieras a LA RAZÓN. La dotación adicional, que se situará entre los 10.000 y los 12.000 millones de euros, aproximadamente, se añade a las ya realizadas entre 2011 y 2012 para cubrir las pérdidas provocadas por los impagos vinculados al sector inmobiliario.

Flexibilización

El Ministerio de Economía estudia flexibilizar la dotación de las nuevas provisiones para créditos refinanciados y no obligar a las entidades, especialmente a las más débiles y a las nacionalizadas, a descontar todo el capital en el presente ejercicio, informaron las mismas fuentes. Pese a ser una cantidad muy inferior a la que los bancos destinaron a cubrir el riesgo inmobiliario entre 2010 y 2012 (dotaron cerca de 100.000 millones), el sector podría tener un plazo de entre dos y tres años, incluido el actual, para cubrir el posible impago de los préstamos reestructurados.

Javier Galán, gestor de fondos de renta variable de Renta4 Banco, considera que las entidades «podrían absorber las nuevas provisiones sin necesidad de acometer ampliaciones de capital», esto es, con su propia capacidad para generar beneficios. Hasta diciembre de 2012, la banca española había refinanciado créditos con posibles problemas de cobro por valor de casi 120.000 millones de euros, lo que representa el 57,6% del total de préstamos reestructurados. En otras palabras, casi tres de cada cinco créditos refinanciados presentan posibles problemas de cobro, según el Banco de España.

La flexibilización de las provisiones que estudia Economía también está vinculada a la escasez de crédito que sufre el país, ya que, si las entidades tienen que destinar menos capital de sus beneficios a las provisiones, la liquidez de que disponen para conceder créditos será mayor. La sequía de financiación que presenta el sector productivo nacional es uno de los aspectos que más preocupan a la troika, y así se lo hizo ver a las propias entidades en las reuniones de la semana pasada con el sector financiero.

En concreto, los «hombres de negro» preguntaron a los bancos por su posición de liquidez y por su capacidad para conceder créditos y financiarse de forma autónoma en los mercados de capitales. Las reuniones transcurrieron en un mejor ambiente que el observado hace sólo tres meses, detallan fuentes cercanas a la banca.

Además, mostraron interés en conocer los diferentes puntos de vista de los dirigentes financieros sobre aspectos como la situación económica de la Unión Europea (UE), el proceso de desapalancamiento del sector privado español y la eficacia de las reformas acometidas por el Gobierno contra la crisis económica. Estos encuentros se producen de forma habitual y están vinculados al cumplimiento de los acuerdos recogidos en el Memorando de Entendimiento vinculado (MoU) del rescate financiero. Hasta la fecha, España ha utilizado 40.000 de los 100.000 millones del paquete europeo, y el Gobierno descarta que la banca vaya a necesitar más capital del mecanismo.

Los primeros convocados para contar sus impresiones del sector financiero a la troika fueron Unicaja, Liberbank y el Banco Popular, si bien, la reunión con esta última entidad finalmente se pospuso al jueves por cambios de agenda, informa Efe.

A continuación, siempre según esa agenda, «los hombres de negro» se reunieron con Banco Sabadell, Ibercaja/Caja 3, BMN y el grupo creado por Caja España-Duero, CEISS. Las mismas fuentes detallaron que el jueves la cita fue con CatalunyaBanc, Bankia, Santander y Novagalicia. En esa sesión los técnicos de la troika también deseaban reunirse con el Banco Popular. Por último, el viernes fue el turno de CaixaBank y BBVA, con lo que al término de la semana concluyó la ronda de encuentros informales con las entidades financieras que precede a la visita oficial.

Los representantes de los tres organismos examinarán a partir de hoy los avances de la reforma financiera y las medidas adoptadas por el Gobierno a cambio del préstamo concedido para sanear la banca. En su última revisión del programa de asistencia, realizada en febrero, Bruselas consideró que la reestructuración de la banca española avanzaba «a buen ritmo» e instó al Gobierno a mantener la vigilancia. Las conclusiones de esta tercera evaluación deberían hacerse públicas a comienzos de junio, probablemente la semana que viene.