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Las cajas de ahorros no quieren trabajadores veteranos

La patronal CECA ha presentado una propuesta a los sindicatos para obligar a sus empleados a jubilarse a la edad legal y evitar que prorroguen su vida laboral

La patronal CECA ha presentado una propuesta a los sindicatos para obligar a sus empleados a jubilarse a la edad legal y evitar que prorroguen su vida laboral

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Adiós a la extensión de la carrera profesional en la banca. Ese es el objetivo que se ha marcado la CECA, la patronal de las cajas de ahorro, que quiere que los trabajadores del sector se jubilen a la edad establecida por ley, sin posibilidad de prorrogar su vida laboral. Esa es una de las proposiciones que las antiguas cajas han presentado a la mesa de negociación del convenio colectivo del sector constituida con los sindicatos. La propuesta ha sido formulada para el convenio colectivo que aplicará en sus entidades asociadas: CaixaBank, Bankia, Unicaja, Ibercaja, Kuxtabank, Abanca, Liberbank, y las pequeñas cajas de ahorros Caixa Ontinyent y Caixa Pollença.

Los sindicatos no creen que esta propuesta tenga un impacto demasiado significativo, ya que la obligación de jubilarse a la edad legal afectaría a un colectivo restringido, que engloba a directivos y altos directivos con unos salarios elevados y que dejaría al margen a la mayoría de la plantilla de base, más propensa a adherirse a los Expedientes de Regulación de empleo (ERE) ejecutados por las entidades para reducir su estructura y ajustar costes por las fusiones. Con esta propuesta las entidades financieras conseguirían de golpe dos objetivos: incorporarían a su plantilla perfiles profesionales jóvenes, con nuevos enfoques y tecnológicamente adaptados, y este personal supondrían un menor desembolso económico mensual.

De momento, solo se ha concretado uno de los puntos de la negociación, el referido al registro horario. Quedan pendientes los correspondientes a condiciones salariales, beneficios sociales o compensaciones por incapacidad temporal -los sindicatos piden que los trabajadores afectados reciban el 100% de la remuneración durante el primer año y el 88% en el siguiente, frente a la propuesta de la CECA del 80% del complemento durante un máximo de 24 meses-.

Según recoge Europa Press, los ajustes de plantilla han corrido en paralelo con una reducción del 54,91% en la red de sucursales del sector. De las 25.035 oficinas que llegaron a tener abiertas en 2008 las antiguas cajas, en la actualidad mantienen 11.287, aunque en muchos casos son locales de mayor tamaño, provistas de un número superior de gestores y con horarios de atención extendidos a la tarde. La plantilla del sector de ahorros ha pasado desde los 134.867 empleados máximos que llegaron a tener en nómina el año 2008 a 70.402 en junio pasado, conforme a las estadísticas compiladas por la CECA. Supone un ajuste del 47,79% en los trabajadores en nómina y dar salida a 64.465 personas, en la mayoría de los casos vía jubilaciones anticipadas y desvinculaciones bonificadas a través de los citados ERE, que aún hoy continúan en algunas entidades.

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