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Huelva

Los armadores confían en que se modifique el acuerdo para faenar en Mauritania

La Asociación Nacional de Armadores de Buques Congeladores de Pesca de Marisco (Anamar), con sede en Huelva, representa a los buques de la modalidad de arrastre que se dedican a la pesca de marisco y conservación mediante sistemas de congelación, que operan en caladeros internacionales y de terceros países.

La Asociación Nacional de Armadores de Buques Congeladores de Pesca de Marisco (Anamar) confía en que a través de una comisión técnica o cualquier otra figura legal se pueda modificar el acuerdo pesquero entre la UE y Mauritania para que la flota pueda volver a faenar "lo antes posible".

En declaraciones a Efe, el presidente de Anamar, Ángel Muriel, ha indicado que el acuerdo que fue firmado el pasado mes de junio por la UE y Mauritania y que provocó que la flota española abandonara el caladero el 1 de agosto por sus "condiciones inasumibles"ha recibido ya el visto bueno del Consejo de Ministros y se está pendiente de que se ratifique por el Parlamento Europeo.

Muriel ha indicado que por la información "oficiosa"con la que cuenta el sector la renegociación del acuerdo "no es posible", por lo que "se va optar por la creación de una comisión técnica en el marco de la cual se puedan adecuar las condiciones del acuerdo a la flota de forma que esta pueda volver al trabajo".

Ha reconocido que no será fácil, aunque ha expresado su confianza en que "sea posible"porque "la flota no puede permanecer amarrada".

El convenio, que afecta a unos 60 barcos, de los que unos 25 tienen base en Andalucía, concretamente en Huelva, implica un aumento de la restricción de la zona de pesca para estos marisqueros y elimina la posibilidad de capturas accesorias de cefalópodos, aumenta el precio de las licencias entre un 270 y 440 %, y obliga a los barcos a pagar un canon de 620 euros por tonelada de pesca.

Una condiciones, ha insistido Muriel "inasumibles"para el sector, que lo que pide que se mantengan las condiciones establecidas en el acuerdo anterior: "Llevamos muchos años en el caladero y sabemos cómo se trabaja y que las condiciones que nos exigían ya rozaban el límite de lo asumible".

Con respecto a las ayudas que están recibiendo por inactividad de la flota, Muriel ha explicado que finalizan el 31 de enero pero que son prorrogables por otros seis meses.

Sin embargo, ha precisado que "ya hay gente que lo está pasando muy mal, por ello es necesario que se dé una solución al conflicto y cuanto antes podamos volver a faenar".

La Asociación Nacional de Armadores de Buques Congeladores de Pesca de Marisco (Anamar), con sede en Huelva, representa a los buques de la modalidad de arrastre que se dedican a la pesca de marisco y conservación mediante sistemas de congelación, que operan en caladeros internacionales y de terceros países.