Mondragón rescatará algunas líneas de Fagor con el auxilio de PwC

La consultora cuantificará el coste de reflotar divisiones como Cocción y Confort. El grupo no descarta retocar su modelo cooperativo con la llegada de un nuevo socio industrial

La Razón
La RazónLa Razón

Corporación Mondragón (MCC) quiere rescatar de la quiebra las divisiones más representativas de Fagor, actualmente en concurso de acreedores, y ha pedido a la firma PriceWaterhouseCoopers (PwC) que elabore informes de consultoría para cuantificar el coste de la operación. Dos de las líneas de negocio más rentables son las de Cocción y Confort, y son las principales candidatas a escapar de la quiebra de la matriz, que parece inevitable. Según informan fuentes financieras, Mondragón quiere disponer de las «due diligence» durante este mes para cerrar la operación de rescate antes de la primavera.

En un principio, la cooperativa pretende acometer el rescate de las áreas rentables de Fagor de forma autónoma, pero fuentes cercanas a la compañía no descartaron la incorporación de un nuevo socio industrial. Mondragón sigue confiando en el modelo actual para su futuro –presume de ser la mayor cooperativa del mundo–, pero los últimos acontecimientos podrían motivar un «cambio de rumbo» en la gestión de la compañía.

El plan para reflotar las divisiones más representativas de Fagor se fraguó con Txema Gisasola al frente. De hecho, hace sólo dos meses el ya ex presidente aseguró que MCC «sigue siendo un proyecto con futuro». La cooperativa acometerá el relevo de su máximo ejecutivo previsiblemente esta semana.

El régimen cooperativo de Mondragón, con decisiones por consenso solidario entre todos los socios, fue el que impidió que la matriz prestara un paquete de asistencia financiera de 50 millones de euros a Fagor en el cuarto trimestre del año pasado. La compañía entró en concurso de acreedores y el PP vasco negoció con el Gobierno central un rescate de 100 millones de euros a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que tampoco logró salir adelante. El objetivo entonces era ganar tiempo para evitar la quiebra de la empresa.

Pese a este revés operativo en la toma de decisiones, la cooperativa también tiene su parte solidaria. Se han recolocado 400 empleados, cifra que llegará a los 800 al cierre del presente ejercicio. Además, la mutua Lagun Aro apoya a los ex trabajadores de Fagor y decidió incrementar en un 1,5% las cuotas destinadas a ayuda al empleo.

Filiales extranjeras

Pero los problemas de Fagor no acaban en España ya que la sociedad cuenta con grandes filiales en países como Francia y Polonia que también buscan solucionar su futuro. FagorBrandt, la «rama» francesa», sólo logró despertar el interés de la argelina Cevital, y los sindicatos expresaron el viernes su «preocupación» ante la actual situación de la compañía.

La dimisión de Txema Gisasola al frente de la Corporación Mondragón por «motivos personales» –su salida se produjo el viernes– coincide con el inicio de la refundación de la cooperativa tras la grave crisis que atraviesa. La quiebra de Fagor y los problemas de Eroski no han hecho sino erosionar la confianza en el grupo, que representa aproximadamente el 3,2% del PIB del País Vasco. MCC agrupa a 110 cooperativas de muy diversos sectores.

Además de los problemas operativos de Fagor, la Corporación Mondragón sufre también una grave erosión de su imagen por las emisiones de deuda subordinada de Eroski y el gran apalancamiento de la compañía (3.600 millones de euros).

El juzgado de lo Mercantil de Bilbao iniciará mañana el juicio por la demanda de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) contra las aportaciones financieras conocidas como deuda subordinada perpetua, emitida por la cadena de supermercados a partir de 2002 y que fue comercializada por BBVA, informa Efe.

Eroski anunció el jueves un principio de acuerdo con la banca para proponer a los poseedores de estos títulos el pago del 15% del valor en metálico y otro 55% a través del canje por bonos a 12 años. Es decir, que la oferta implica una quita del 30%.

El grupo busca proteger el balance de Laboral Kutxa

Mondragón quiere evitar que la crisis de Fagor y Eroski no impacte en el balance de Laboral Kutxa, la rama financiera del grupo de cooperativas. La entidad es la principal acreedora bancaria de la empresa de electrodomésticos y sufrirá el impago de las deudas como todas las demás, pero la matriz lucha por cortar el efecto contagio de la crisis de confianza en su negocio bancario. Según los últimos datos disponibles, la caja registró hasta septiembre del año pasado un aumento de depósitos del 5%, hasta los 17.118 millones de euros, antes de que Fagor entrara en concurso de acreedores. Su morosidad escaló del 7,88% de junio al 8,67%.