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S&P afirma que no son ciertas las acusaciones del Gobierno de EEUU

La agencia Standard & Poor's (S&P) consideró hoy que la demanda del Departamento de Justicia de EE.UU. carece de base y que "no son ciertas"las acusaciones de que infló sus calificaciones de ciertos productos financieros antes de la crisis de 2008.

"Nuestras calificaciones reflejaron siempre nuestro mejor juicio (...). Desafortunadamente, S&P, como todos los demás, no predijo la velocidad y la gravedad de la crisis que se cernía y cómo afectaría a la calidad del crédito", informó la agencia calificadora en un comunicado.

El Gobierno de Washington anunció hoy una demanda contra S&P por otorgar altas valoraciones a productos financieros (en concreto, obligaciones de deuda garantizada - CDO) que involucraban un alto riesgo, y agregó que esa práctica causó pérdidas valoradas en más de 5.000 millones de dólares (3.687 millones de euros).

"Aunque lamentamos profundamente que estos CDO de 2007 no logrron rendimientos como se esperaba, la visión en retrospectiva no constituye una base para emprender una acción legal contra las opiniones de buena fe de profesionales", recalcó S&P.

La entidad añadió que hubo un "intenso debate"interno sobre cómo podría afectar a los CDO el rápido deterioro del mercado financiero en EE.UU. entre 2007 y 2008.

También agregó que el Departamento de Justicia ha elegido a su conveniencia correos electrónicos internos, y ha sacado fuera de contexto algunos comentarios incluidos en ellos.

"Cuando se conozcan en los tribunales todos los hechos quedará claro que los correos electrónicos y las anécdotas que se citan no prueban ningún delito", añadió S&P, una compañía del grupo McGraw-Hill.

El fiscal general de EE.UU., Eric Holder, dijo hoy en una rueda de prensa que, "al inflar deliberadamente calificaciones de crédito para las CDO, S&P confundió a los inversores, incluyendo a muchas instituciones financieras aseguradas por el Gobierno, provocando que perdieran millones de dólares".

El fiscal general adjunto Tony West, por su parte, afirmó que "documentos internos de S&P demuestran que (la agencia) manipuló y cambió sus modelos de calificación para ajustarse a las necesidades de negocio de la compañía".