Política

Podemos: Histórica y amarga tercera fuerza

La candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez, momentos antes de hacer balance de los resultados de las elecciones andaluzas
La candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez, momentos antes de hacer balance de los resultados de las elecciones andaluzas

«He oído tantas veces en las valoraciones electorales a los partidos arrogarse la victoria, que no me gustaría reproducir ese mensaje porque mañana seguirá habiendo 45 desahucios en Andalucía y no habremos tenido la posibilidad de pararlos, aunque lucharemos por ello con nuestros 15 diputados», prometió la candidata de Podemos a la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez. Sus palabras una vez conocidos los resultados electorales denotaban, al igual que su rostro, contención pese al histórico estreno de la formación, que sustituye a IU como tercera fuerza política. Rodríguez anunció que la primera promesa electoral que cumplirán será limitarse el sueldo a tres veces el salario mínimo, como ya hicieron sus eurodiputados

«El mapa político ha cambiado y esto no es una foto fija, es un fotograma de la película del cambio en nuestro país», auguró. La gaditana concluyó agradeciendo a su provincia el que Podemos se convirtiera en la fuerza más votada y salió a celebrarlo con las decenas de simpatizantes que aguardaban a las puertas del teatro Salvador Távora.

Rodríguez compareció en torno a las diez y media de la noche. Minutos antes lo había hecho el secretario de Organización, Sergio Pascual, que valoró el más de medio millón de votos valientes: «La política ya no es monopolio de dos partidos, la caída de 20 puntos de PP y PSOE así lo acredita» incidió Pascual. Y añadió que «el Parlamento andaluz de mañana no se parecerá en nada al de ayer. El cambio es irreversible», señaló con gesto serio.

Las encuestas que manejaban hace una semana les concedían 24 diputados, que incluso confiaban en superar apelando a la buena recta final de la campaña, que culminó con el lleno del Velódromo de Dos Hermanas. «Nos gusta el sprint», había presumido el secretario general, Pablo Iglesias. Pero fue en la recta final precisamente donde perdieron terreno. El exigüo resultado les aparta de su papel de bisagra en Andalucía y los deja muy lejos del «Teresa presidenta» que vaticinaban el pasado viernes, quedando el bipartidismo tocado pero ni mucho menos hundido.