Política

Podemos sufre un fuerte varapalo de cara a las generales

Los de Iglesias no consiguen alcanzar los resultados de ICV en 2012

Iglesias, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de la formación en Madrid
Iglesias, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de la formación en Madrid

La candidatura de Cataluña Sí se Puede se presentaba en Cataluña como una marca blanca de una de sus dos formaciones, Podemos, liderada por Pablo Iglesias. Sacaron once escaños, dos menos que hace tres años, cuando sólo se presentó la formación ecosocialista catalana.

El desembarco de Iglesias durante la campaña era una suerte de examen de cara a las elecciones generales del próximo diciembre, pero la nota fue un suspenso rotundo.

El candidato, Lluís Rabell, admitió en su comparecencia que «no hemos conseguido los resultados que queríamos». En parte, lo justificó porque «hemos tenido dificultades, había dos hojas de ruta, una es la del Juntos por el Sí, y la otra somos nosotros».

«Justicia social»

Insistió Rabell en que volverán al Parlamento catalán con la intención de «impartir justicia social». Ése fue el principal eje de su discurso, pese a que su aspecto y estado de ánimo no reflejaba precisamente una gran alegría.

No obstante, volvió a significarse como partidario de un referéndum por el derecho a decidir en Cataluña. «Se ha impuesto la pluralización, y nosotros insistiremos en impartir la justicia social», reiteró.

Iglesias dijo que «no quiero que Cataluña se vaya de España, pero esta decisión pertenece a catalanes y catalanas, y quiero ser el presidente del Gobierno que facilite esto».

En las últimas elecciones autonómicas en Cataluña, en 2012, Iniciativa para Cataluña sacó un total de trece escaños, sin contar como en esta ocasión del apoyo de Podemos y, muy especialmente, de su líder, Pablo Iglesias, omnipresente en esta campaña, hasta el punto de que pareció, por momentos, que Rabell fuera un mero telonero.

Ha sido una campaña con un Iglesias omnipresente en numerosos actos, especialmente en el área metropolitana de Barcelona, donde Podemos tenía mucho que ganar. Existen opiniones que dicen que quizá Rabell no era el candidato adecuado. Es el más veterano de los siete, con 61 años, pero no es el dato más destacable. Probablemente lo es que era un gran desconocido para el gran público, pese a su popularidad entre comunidades de vecinos y asociaciones sociales. También cabe destacar un poco la confusión de la candidatura en sí, más que nada por el nombre elegido. La unión dio como resultado la lista bajo el nombre de Cataluña Sí se Puede, quizá poco reconocible.