Sin el apoyo clave de EE UU

Salir de la OTAN implicaría no contar con la ayuda aliada ante una amenaza y la pérdida de capacidades

Salir de la OTAN implicaría no contar con la ayuda aliada ante una amenaza y la pérdida de capacidades

–¿Desde cuándo es España miembro de la OTAN?

–El 30 de mayo de 1982 España se convirtió en el miembro número 16 de la Alianza Atlántica. Años después, en 1986, los ciudadanos españoles ratificaron en referéndum la participación de nuestro país.

–¿Qué implica pertenecer a la OTAN?

–Básicamente, participar de la defensa colectiva y la seguridad cooperativa, esto es, contar con el apoyo de los países miembros ante cualquier amenaza.

–¿Hay más beneficios?

–Formar parte de la OTAN supone participar en el intercambio de información clasificada y conocimientos, adiestramiento conjunto y poder disponer, en un momento dado, de las capacidades de defensa de otros países como forma de racionalización. Un ejemplo de estas capacidades compartidas es la Policía Aérea del Báltico, que España lideró hasta mayo para suplir la falta de defensa aérea de los países bálticos.

–¿Cómo participa actualmente España en la Alianza?

–De diferentes formas. En lo que se refiere a misiones, contribuyen a la defensa aérea de Turquía con 132 efectivos y una batería de misiles; al adiestramiento de las fuerzas afganas con 20 efectivos y a las Agrupaciones Navales Permanentes con 244 militares, una fragata y un cazaminas. Además, durante todo 2016 España lidera con 2.600 efectivos y el cuartel de Bétera la nueva Fuerza de Muy Alta Disponibilidad (VJTF), la primera respuesta aliada ante cualquier amenaza. Junto a esto, alberga en Rota cuatro destructores de EE UU del Escudo antimisiles, aporta el Centro de Excelencia contra Artefactos Explosivos Improvisados de Madrid y el Centro Aéreo de Operaciones Combinadas (CAOC).

–¿Qué implicaría salir?

–Dejar de contar con el apoyo de los aliados ante una amenaza, sobre todo de EE UU, una especie de «primo de Zumosol». España no podría apelar al artículo 5, que obliga a los aliados a acudir en su defensa.

–¿Podría defenderse España sólo formando parte de la Unión Europea?

–Abandonar la OTAN implicaría estar «mal visto» en el seno de la UE. Y el «Eurocuerpo» aún dista mucho de ser un auténtico Ejército europeo. Sería necesario forjar nuevas alianzas.