Delitos y bulos «oficiales»

El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), José Félix Tezanos
El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), José Félix TezanosEmilio NaranjoEFE

Ha causado un justificado revuelo conocer que el «CISTezanos» se haya atrevido a preguntar acerca de la «prohibición de la difusión de bulos e informaciones engañosas y poco fundamentadas por las redes y los medios de comunicación social, remitiendo toda la información sobre la pandemia a fuentes oficiales...».

Lo agrava que lo haga para preparar a Sánchez e Iglesias el escenario oportuno para que puedan llevarlo a cabo. Ya la Fiscalía General –Dolores Delgado– ha informado que, difundiendo bulos, se podría incurrir en varios tipos penales.

Decir que esto es escandaloso es poco: es una auténtica vergüenza. Sin libertad de prensa no hay democracia, y las redes sociales están llenas de audios y vídeos –no bulos– que muestran la opinión que tiene el vicepresidente segundo respecto del derecho a la información.

Tiene su gracia que se planteen remitir toda la información a «fuentes oficiales», como si fueran sinónimo de veracidad. ¿Era veraz lo que nos dijo el presunto científico portavoz oficial durante más de un mes?: «No habrá más de un puñado de contagiados» –y llevamos casi 200.000 oficiales–; «el que quiera ir a manifestarse el 8-M, que vaya; no hay ningún riesgo».

¿Es esa la fuente oficial en la que confiar? ¿Qué delitos, de los diversos que nos dicen, le son de aplicación a él y al Gobierno? La oposición no puede seguir prolongando este estado de cosas, dando un cheque en blanco a Sánchez e Iglesias.