Iglesias rearma la mayoría de la investidura para arrinconar a Cs en los Presupuestos

El vicepresidente se ha reunido con los portavoces de ERC y de Bildu para abordar la negociación de las cuentas. Bildu ve “disposición” en Iglesias para cambiar la política penitenciaria, pero no lo condiciona a aprobar los PGE.

Ya ha terminado la ronda de contactos paralela del vicepresidente segundo del Gobierno con Bildu y ERC para testar los apoyos primarios de cara a la negociación de los Presupuestos Generales del Estado. Unas reuniones que Moncloa conocía desde el principio y que no ven con malos ojos, de cara a allanar el camino para el sí de los grupos en el Congreso, aunque, advierten de que la batuta política la llevará la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Fuentes de la vicepresidencia segunda aseguran que el vicepresidente ha “constatado” este miércoles la “buena disposición” de ERC y Bildu al diálogo y a la negociación con el Gobierno, con el objetivo de mantener la “estabilidad de la legislatura”. De las sendas reuniones el vicepresidente se lleva la impresión de que la coalición podrá descansar sin sobresaltos, al ver “la buena sintonía” respecto a la “necesidad de mantener la estabilidad de la legislatura y el actual rumbo del Gobierno de coalición en los próximos años, en una dirección progresista apoyada en la mayoría parlamentaria de la investidura”.

Según las mismas fuentes, tanto el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, como los portavoces de EH Bildu, Mertxe Aizpirua y Oskar Matute, han compartido con el vicepresidente la conveniencia de “fortalecer el diálogo como instrumento para abordar la crisis territorial, así como las oportunidades que presenta la reconstrucción y los fondos europeos para lograr avances sociales y económicos en España en un sentido progresista, frente a las posiciones expresadas por quienes forman un bloque de gobernabilidad con la extrema derecha”.

De este modo, Iglesias constata su interés en continuar negociando con las fuerzas nacionalistas e independentistas las cuentas públicas, desde el minuto uno, y dejar para el final el diálogo con Ciudadanos. Un compromiso que los morados arrancaron a los socialistas hace tan solo unas semanas. El camino no será fácil para Moncloa, pues desde ERC sometían ayer el apoyo a los Presupuestos a conseguir unos "presupuestos de izquierdas, algo que Rufián veía difícil ayer “con un partido de derechas”, un argumentario al que se suma también el partido de Bildu.

Pese a que la vicepresidencia no ha ahondado en los detalles específicos de la reunión, desde Bildu han salido satisfechos por notar en Pablo Iglesias su “disposición” a promover un cambio en la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA. Tras la reunión, la portavoz Mertxe Aizpirua ha apostado por sumar la mayoría de la investidura para aprobar las cuentas. “Tenemos sintonía”, ha asegurado, aunque después ha aclarado que no será un intercambio entre presos por presupuestos, es decir, una línea roja, pero sí que ha encontrado en el vicepresidente “predisposición" en que se respete la política penitenciaria ordinaria. Eso sí, la portavoz ha pedido al Gobierno “elegir bien los compañeros de viaje”, en referencia a la posibilidad de que Ciudadanos pueda tener voz en el diseño de las cuentas. “Acordar con Ciudadanos supone impulsar políticas neoliberales que no son las que necesitan la mayoría social”, ha repetido Aizpurua.