Treinta ex ministros de Zapatero y él mismo cargan contra Aguado por su "desprecio"a Aído y Pajín

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid dijo en una entrevista que "para poner 'pajines' o 'aídos' en un gobierno, prefiero no hacerlo"

El líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, y la portavoz de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, asisten al acto de toma de posesión de la popular Isabel Díaz Ayuso
El líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, y la portavoz de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, asisten al acto de toma de posesión de la popular Isabel Díaz Ayuso

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, justificó la escasa presencia de mujeres en el gobierno regional en la profesionalidad de los consejeros y menospreció el papel de las exministras socialistas.

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, justificó la escasa presencia de mujeres en el gobierno regional en la profesionalidad de los consejeros. El problema es cómo lo dijo. El líder de Ciudadanos de Madrid dijo en una entrevista que prefería no meter a mujeres en su gobierno si iba a ser como Leire Pajín y a Bibiana Aído. Ahora, 30 ministros de José Luis Rodríguez Zapatero, han firmado un comunicado en apoyo de las dos exministras de Sanidad e Igualdad, respectivamente. Así el texto indica que "no podemos quedarnos en silencio ante las declaraciones de don Ignacio Aguado, en las que afirmaba literalmente que "para poner 'pajines' o 'aídos' en un gobierno, prefiero no hacerlo, prefiero potenciar y tener en cuenta el mérito y capacidad de los perfiles que están en nuestro entorno y poner al frente a los más preparados y a los más capacitados para la labor".

Los ex ministros socialistas califican estas afirmaciones de "repugnantes"y afirman que de ellas se deducen dos ideas "sorprendentes": "La primera, que no encuentran a mujeres del PP o de Ciudadanos para hacer una labor apropiada en dichas consejerías. No entramos a valorar esta afirmación machista, porque creemos que se descalifica por sí sola, y que serán los propios militantes de Ciudadanos y del PP los que tomen nota de la misma".

En segundo lugar, añade, "es un intolerable ataque a dos compañeras ministras de cuya labor nos sentimos profundamente orgullosos, como también lo estamos de su trayectoria profesional, reconocida internacionalmente, a su salida del Gobierno". Así, describen algunas de las medidas puestas en marcha por Aído y Pajín: "Podríamos recordar las leyes de matrimonio igualitario, la ley de Igualdad o la ley contra la Violencia de Género, las leyes antitabaco o la de interrupción voluntaria del embarazo por plazos". Según los ex ministros, estas leyes "ha supuesto verdaderos cambios estructurales, pues sucesivos gobiernos conservadores no se han atrevido a revertirlas, por el apoyo ciudadano y la mejora del bienestar social e individual de las mismas.

Más adelante, vuelven a insistir e que "no queremos más manifestaciones machistas de nuestros representantes institucionales". Por ello, reclaman al líder del partido naranja, Albert Rivera, que no siga al margen de este lamentable asunto ni un día más".

El escrito ha sido compartido por Miguel Sebastián en su cuenta de Twitter y además del ex ministro de Industria está firmado por Rosa Aguilar, Magdalena Álvarez, José Blanco, José Bono, Francisco Caamaño, Mercedes Cabrera, Jesús Caldera, Carmen Calvo, Antonio Camacho, Manuel Chaves, Joan Clos, Beatriz Corredor, Elena Espinosa, María Teresa Fernández de la Vega, Ángel Gabilondo, Cristina Garmendia, Valeriano Gómez, Ángeles González Sinde, Ramón Jáuregui, Trinidad Jiménez, Juan Fernando Lopez-Aguilar, José Montilla, Miguel Ángel Moratinos, Cristina Narbona, eElena Salgado, Jordi Sevilla, José Enrique Serrano, Pedro Solbes y María Antonia Trujillo.

Aparte, el propio ex jefe del Ejecutivo firmó una declaración en contra de la argumentación “machista” del dirigente naranja. Allí expresó su “más sincera gratitud” a los firmantes del manifiesto y denunció que “convertir las discrepancias ideológicas en descalificaciones personales, además de reflejar un escaso talante democrático, le parece particularmente reprochable y muy injusto en este caso, cuando se envuelve en consideraciones de género”.