Armengol alaba su «pacto sólido» con Podemos para sortear el bloqueo

La presidenta balear se reúne con el Rey, que guarda silencio tras reclamar una «solución» para evitar elecciones.

La presidenta balear, Francina Armengol, saluda ayer a Felipe VI en la tradicional recepción del Rey a las autoridades de las islas / Efe
La presidenta balear, Francina Armengol, saluda ayer a Felipe VI en la tradicional recepción del Rey a las autoridades de las islas / Efe

La presidenta balear se reúne con el Rey, que guarda silencio tras reclamar una «solución» para evitar elecciones.

Quince horas después de que el Rey, en una alocución inédita y de forma voluntaria emplazara a los políticos españoles a buscar «una solución de gobierno» para evitar unas nuevas elecciones generales, retomó su agenda en Mallorca con la tradicional audiencia privada a las autoridades baleares en el Palacio de la Almudaina. A las declaraciones del domingo por la tarde en el posado veraniego de Marivent les sustituyó un protocolario silencio de lunes por la mañana. Posado durante unos segundos para captar el saludo institucional y reunión a puerta cerrada. Sin palabras al respecto por parte del monarca. Y las referencias justas a las palabras de Felipe VI, por parte de la presidenta autonómica, el presidente del Parlament, la presidenta del Consell y el alcalde de Palma, protagonistas todos ellos socialistas de un encuentro de unos veinte minutos por cabeza. El empeño de no juzgar las palabras del rey fue tal, que la presidenta balear, Francina Armengol, llegó a asegurar en el corrillo posterior con la prensa: «Yo no soy la portavoz de la Casa Real».

«No valoraré las opiniones del Rey», señaló la política socialista echándose a un lado, si bien, a renglón seguido apuntó: «Puedo darles mi opinión: efectivamente los ciudadanos de España votaron en abril claramente en mayoría al Partido Socialista. Necesitamos un Gobierno lo más pronto posible y mí me gustaría que Pedro Sánchez fuera investido presidente lo más rápido posible». Armengol advirtió de que lograrlo «depende de las negociaciones y de todas las partes que tienen que hablar» y dejó caer a Podemos que «no solo se tiene que hablar de la investidura sino de la legislatura, de qué políticas se van a hacer, de la hoja de ruta para los próximos cuatro años».

La presidenta balear sacó pecho y se presentó como ejemplo para el líder de su partido de un Ejecutivo compartido «serio, honesto, riguroso, sólido y progresistas»: «En política es muy importante ser coherente y es lo que hecho yo en las Islas Baleares. Tenía muy claro que teníamos que conformar un gobierno progresista en esta comunidad autónoma desde el pacto y del acuerdo». De hecho, presentó ante los medios las bondades de la fórmula adoptada para esta legislatura, que básicamente pasa por ser una renovación del acuerdo que ya tenían con la marca balear de Podemos y que incluía, entre otras concesiones, nombrar vicepresidente a Juan Pedro Yllana, de la formación morada.

Pero, ¿la baronesa socialista balear cree que esto será posible en Madrid o se inclina más por la vía portuguesa de Sánchez? «Cada territorio es cada territorio y cada elección es cada elección. No es lo mismo la cámara autonómica que el Congreso de los Diputados», se desmarcó, para, a renglón seguido, volver a presumir de coalición contando con que tanto en el Govern como en el Parlament se garantizan una mayoría estable: «Venimos de una experiencia de un pacto sólido y estable que ha funcionado muy bien y así lo ha revalidado las urnas para que podamos seguir gobernando juntos». En este sentido, comentó que «le he explicado al Rey que hemos trabajado intensamente en un pacto de gobierno que se ha hecho muy rápidamente, que tiene unas referencias claras en un documento programático».

Más allá de Armengol, durante su cita con el Rey, el alcalde de Palma, José Hila, expresó a Felipe VI su objetivo de frenar la llegada de «megacruceros» al puerto en favor de un «turismo sostenible y de calidad».