Artur Mas: 56.909 kilómetros en 19 meses

La abultada agenda internacional de Mas le lleva ahora hasta la India. Afirma «inspirarse» en el independentismo de Gandhi para Cataluña

Mas visitó ayer el proyecto humanitario «Streets of India», que apoya a niños y mujeres pobres en Nueva Delhi. Foto: Efe
Mas visitó ayer el proyecto humanitario «Streets of India», que apoya a niños y mujeres pobres en Nueva Delhi. Foto: Efe

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, ha desplegado una intensa actividad internacional que le ha llevado a acumular en sus espaldas, en apenas dos años, más de 35.000 millas (56.000 kilómetros) para, muchas veces bajo el pretexto de estrechar lazos empresariales entre Cataluña y el mundo, presentar bajo una luz favorable fuera de nuestras fronteras las aspiraciones soberanistas de la parte de la parte de sociedad catalana que representa. Con un sistema de salud al borde de la bancarrota y las cuentas catalanas pidiendo a gritos el rescate del Ejecutivo central, el líder nacionalista ha realizado viajes dentro y fuera de la Unión Europea en los que, sólo en billetes de avión y entre julio de 2011 y 2012, se gastó casi dos millones de euros. El presupuesto, en esta misma partida, para el periodo 2013-2014 es de 3,8 millones. Sólo durante 2014, un año en el que a buen seguro el Gobierno catalán dará el do de pecho en sus esfuerzos internacionalistas, están proyectados nada menos que 50 viajes. Además, el organismo que se encarga de articular la «acción exterior» del Gobierno autonómico catalán, Diplocat, verá incrementada su partida presupuestaria en un 77,6% hasta los 16,5 millones de euros segun el proyecto de presupuestos de la Generalitat para 2014 que fue presentado el pasado 5 de noviembre en el Parlamento autonómico catalán.

Nuevo ejemplo de esta estrategia de internacionalización del proceso soberanista es la gira, que se extenderá hasta el 30 de noviembre, que el presidente catalán está realizando en India. Mas realizó ayer una ofrenda froral ante el Memorial de Gandhi en Nueva Delhi y afirmó sentirse inspirado por el líder indio y por el movimiento «pacífico y transversal» que lideró y que culminó con la independecia de este país asiático de Reino Unido.

Pero esta en la India no es la primera de las giras internacionales de Mas. El primero de los viajes, de seis días de duración, tuvo lugar a Marruecos en febrero y marzo de 2012. Luego fueron Nueva York y Boston el destino elegido y promocionar Barcelona como centro puntero en biotecnología y destino turístico. Pero fue a partir del viaje de noviembre de 2012 a Rusia cuando Artur Mas elevó el tono soberanista de su agenda en el extranjero y, además, cosechó el primero de una serie de fracasos diplomáticos a la hora de entrevistarse con dignatarios de los países que visitaba. En Moscú no logró «hacerse la foto» con Vladimir Putin y se tuvo que conformar con un descafeinado encuentro con el gobernador regional de Moscú, Sergey Shoygu. Por si fuera poco para redondear el fiasco de relaciones públicas que supuso la «tournée» rusa de Mas, los medios de comunicación españoles se hicieron eco del suntuoso tren de vida que el presidente de la Generalitat llevó en la capital rusa, con habitaciones de hotel de 1.600 euros la noche. Nada menos que seis días duro en el pasado mes de julio el viaje de Mas a Brasil, donde también tuvo lugar un foro de encuentros empresariales entre compañías españolas y brasileñas. El quinto de los viajes de Mas fuera de la Unión Europea tuvo lugar el 12 de noviembre y el motivo por el que acaparó titulares en los medios se salió asimismo de lo previsto por los asesores de política exterior de Mas. Sin lograr carearse con figuras de primer nivel, Mas apenas consiguió algo más que enfurecer a las autoridades palestinas al visitar Jerusalén Este, considerado por ellos territorio ocupado. Si a estos cinco viajes sumamos el que actualmente está realizando a la India, y sin contar las numerosas visitas a Bruselas, Paris y otros puntos dentro de la Unión Europea, Mas lleva 56.909 kilómetros a sus espaldas exportando soberanismo catalán.