Política

Ayuso, la baronesa de Casado

Su perfecta sintonía con el presidente del PP convertirá a la presidenta de la Comunidad de Madrid en el contrapeso interno a los liderazgos autonómicos de Feijóo y Moreno Bonilla.

Su perfecta sintonía con el presidente del PP convertirá a la presidenta de la Comunidad de Madrid en el contrapeso interno a los liderazgos autonómicos de Feijóo y Moreno Bonilla.

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«Comunicación, empatía, sensibilidad con los ciudadanos». Y «libertad». Lo dejó escrito en LA RAZÓN la ahora recién investida presidenta de la Comunidad de Madrid. Durante su etapa como colaboradora de este diario, Isabel Díaz Ayuso describió en varios de sus artículos los principios que deben guiar a todo buen gobernante. En ellos insistió esta semana durante la sesión de investidura que superó con los votos del PP, Cs y Vox: «Madrid seguirá siendo un baluarte de libertad y de solidaridad», subrayó en la tribuna de la Asamblea de Vallecas. Ahora, le ha llegado el momento de poner en práctica esos valores desde la Presidencia de la primera comunidad del país. Que es la locomotora de la economía española, pero también –y no es éste un detalle menor– la joya de la corona para el Partido Popular en términos de poder político.

Tras ser la gran apuesta personal de Pablo Casado para el 26-M, la investidura de Díaz Ayuso se ha convertido, a su vez, en la gran victoria del presidente nacional del PP. El 28 de abril, las elecciones generales trajeron consigo un tsunami que zarandeó los cimientos de la calle Génova y trastocó la hoja de ruta del «casadismo». Aún con la resaca de los 71 escaños perdidos en el Congreso, llegaron las municipales y autonómicas. De improviso, esa ola gigante que amenazaba con un siniestro total quedó neutralizada a cuenta de la aritmética parlamentaria: el PSOE había ganado en casi todos los feudos pero no podría gobernar en muchos. Los pactos que el PP ha sabido articular desde entonces en Castilla y León, Madrid y Murcia, que se unen a las presidencias ya logradas en Andalucía y Galicia y a la recuperación de plazas municipales trascendentales como la Alcaldía de la capital, han consolidado a nivel interno a Casado. En Génova sacan pecho. «Gobernamos ya para casi la mitad del país: a 21 millones de españoles», fue el diagnóstico del propio Casado ante sus huestes el mismo día que renovó la Ejecutiva del partido. Un contexto, en el que la figura de Díaz Ayuso redobla su importancia.

De puertas para dentro, ella tiene ante sí el reto de convertirse en el contrapeso a Alberto Núñez Feijóo y Juan Manuel Moreno Bonilla. Ni el presidente gallego ni el andaluz responden al 100% al esquema ideológico y político de Casado. Tampoco coinciden, y así ha quedado patente, en la estrategia a seguir respecto a Vox. Díaz Ayuso, sí. Una sintonía que, sin embargo, no es tutela ni dependencia respecto a Génova. No en vano, desde su equipo más cercano señalan que Díaz Ayuso ha logrado en estos meses consolidar su «perfil propio, sin interferencias en la confección del programa y del grupo parlamentario» desde la dirección nacional: «Ha demostrado personalidad propia en estos meses de dura negociación. Y la ha sacado adelante gracias a su fortaleza, paciencia y mentalidad ganadora», añaden.

De puertas para afuera, el Gobierno de Díaz Ayuso también tendrá la misión de contrapeso, en este caso al proyecto que pilota Pedro Sánchez. Como perfecta exponente del alma liberal del partido, la nueva presidenta regional convertirá a Madrid en el espejo del proyecto que Casado tiene en mente para España. Una suerte de laboratorio de pruebas de la alternativa que el presidente popular ofrece al «Gobierno Frankenstein» de Sánchez. Con las recetas que este nuevo PP ha presentado como su ADN: rebajas de impuestos, pleno empleo y más libertad educativa y sanitaria. La conclusión parece clara: los éxitos de Díaz Ayuso permitirán a Casado presentarlos ante los españoles como sus mejores promesas electorales. «El programa de gobierno del PP garantizará el crecimiento económico para mantener los mejores servicios públicos», aseguró vía Twitter tras la investidura de Madrid. Este lunes, el presidente popular asistirá en persona a la toma de posesión de Díaz Ayuso. El día cero del viaje que Casado espera que le lleve a Moncloa.

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