España

CiU, PNV y UPyD se suman al pacto europeo entre Rajoy y Rubalcaba

El presidente del Gobierno acude al Consejo Europeo con una posición común del Parlamento español

El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, celebró el «valor añadido» que suponen las incorporaciones al pacto.
El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, celebró el «valor añadido» que suponen las incorporaciones al pacto.larazon

Unos lo llaman pacto; otros, «pactito» y lo que es, en realidad, es la posición común de una aplastante mayoría del Parlamento español ante el Consejo Europeo del próximo fin de semana.

Unos lo llaman pacto; otros, «pactito» y lo que es, en realidad, es la posición común de una aplastante mayoría del Parlamento español ante el Consejo Europeo del próximo fin de semana. Y, decimos, aplastante porque a la ya de por sí holgada suma de PP y PSOE se adhirieron ayer UPyD y los nacionalistas catalanes y vascos, después de que los primeros aceptaran algunas de sus enmiendas y las llevaran a una transaccional que contó con el voto favorable de 292 diputados de los 310 que estaban en ese momento en la Cámara.

En el momento de la votación, a punto estuvo de saltar todo por los aires cuando el portavoz de Amaiur, Rafael Larreina, pidió la palabra después de que Jesús Posada preguntara si había algún grupo que quisiera vetar la transacción (que requiere del permiso unánime para ser tramitada). Larreina dijo que podía hacerlo, pero que iba a mantener la consideración y respeto que habían mostrado los abertzales a las iniciativas de todos los grupos desde que empezó la Legislatura. Posada le agradeció su actitud, pero aclaró que no era el portavoz del Mixto en ese momento y que no tenía entonces la atribución del veto. Levantó el microfóno después el portavoz de ERC, Alfred Bosch, en calidad de portavoz adjunto y anunció el veto. El presidente de la Cámara le subrayó su condición de «adjunto» para negarle la capacidad de veto. Los republicanos se giraron entonces hacia Utxue Barkos, portavoz del Mixto, para que ejerciera su derecho, pero ella no lo hizo. De haberlo hecho, Rajoy no podría haber ido a Europa con el aval del Parlamento.

No fue la única anécdota de la jornada, pues fue también muy comentada la ausencia de todo el Gobierno en el momento del debate, presidente incluido. A la votación sólo acudieron cuatro ministros (Fátima Báñez, Alberto Ruíz Gallardón, Jorge Fernández Díaz y José Manuel Soria).

Más allá de presencias o ausencias, lo cierto es que fue una tarde de acuerdo y agradecimientos en un Pleno que dibujó una estampa poco habitual en la Carrera de San Jerónimo.

Primero, el portavoz del PP, Alfonso Alonso, se deshizo en elogios para con quienes habían hecho posible el acuerdo, con mención especial a Duran Lleida y Sánchez Llibre, Pedro Aizpiazu y el socialista Juan Moscoso. Luego prometió que Rajoy «dará la batalla por España» en la cumbre europea y dijo que su posición tiene ahora el «valor añadido» del consenso logrado por buena parte del Congreso. El pacto, según su palabras, no «es un acuerdo retórico, si no más bien programático», extremo al que dio el máximo valor al admitir que España «se juega mucho» en la «batalla difícil» que librará en la cumbre.

Menos explícita en los agradecimientos fue la socialista Soraya Rodríguez, que subió a la tribuna pese a que había sido Juan Moscoso el negociador y artífice del acuerdo. Lo defendió en todo caso como si ella misma hubiera redactado hasta la última letra porque, en su opinión, Europa «no puede permitirse ni un minuto más de austeridad a ciegas». Luego llevó el asunto a los intereses partidistas que negó en la posición del PSOE, del que dijo «no busca ningún reconocimiento» por el acuerdo».

El texto aprobado finalmente pide al Ejecutivo que impulse avances hacia una «verdadera» Unión Económica y Monetaria y defienda la ruptura del círculo vicioso entre deuda bancaria y soberanía a través de la recapitalización directa de los bancos de la zona euro por el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Pero, sobre todo, sugiere la conveniencia de impulsar el crecimiento y el empleo utilizando todas las instituciones, instrumentos y políticas disponibles, en especial la implicación del BCE y el BEI en los créditos a las pymes y autónomos.