Eduardo Serra: «El máximo valedor del Ejército»

Al volver la vista atrás, considero que como ex ministro de la cartera de Defensa soy un gran privilegiado por haber sido testigo de momentos únicos junto a Don Juan Carlos.

El Rey es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Y he podido presenciar el papel de articulación que, a modo bisagra, ha hecho entre los Ejércitos y la clase política. Aseguró en momentos especialmente dramáticos, como el 23-F, aunque yo no estaba en el Ministerio en aquel entonces, la estabilidad democrática del país. Momentos que sólo se pudieron solucionar en virtud de esa posición de Jefe Supremo que conllevaba el acatamiento de los militares a la posición del Rey.

Don Juan Carlos de formación es un militar. Y no sólo en lo que respecta a lo académico. Si algo tengo que resaltar es su constante disposición para velar por los intereses del estamento militar en referencia a su modo de vida, sus preocupaciones... Sin duda, «el Gran Mudo» –como se llama en Francia al Ejército– ha tenido su máximo valedor en Su Majestad el Rey. Soy partícipe también de la constancia con la que quiso que su hijo recibiera la misma instrucción que él, frente a inconvenientes no menores.

Y, por último, he visto su constante preocupación por el grado de eficacia de las Fuerzas Armadas, y su defensa del país ha estado siempre a la altura de lo que España necesita. Representa la suprema instancia política, pero ante todo es un militar que consigue reunir las dos cualidades de un modo innegablemente honorífico.