El 54,9% cree que Mas está involucrado en la trama del 3%

Un 57,8% piensa que no habrá declaración y el 63,9% es contrario a aplicar el 155

El panorama que desvela la encuesta sobre diversos aspectos de la actualidad política catalana viene a constituir una explicación del estudio de intención de voto que también publica LA RAZÓN hoy y, concretamente, de la caída de cuatro escaños y casi doscientosmil votos que ha experimentado en sólo un mes la coalición independentista Junts pel Sí, compuesta por la Convergència de Mas (y Pujol) y la ERC de Junqueras. La sociedad catalana muestra pregunta por pregunta a lo largo de la encuesta la tremenda factura política que el secesionismo en su conjunto está pagando por la tormenta de escándalos de corrupción y por la trama organizada de comisiones y blanqueo de dinero que el clan Pujol mantuvo durante décadas al frente de la Generalitat.

Un 47,6% de los entrevistados cree que Artur Mas continúa su envite soberanista en una huida hacia adelante que logre «tapar» los escándalos de corrupción que heredó de la etapa Pujol cuando asumió el poder en Convergència. El tanto por ciento es ligeramente superior al 43,4% de encuestados que cree que las motivaciones del líder nacionalista son de naturaleza estrictamente ideológica y que no tienen nada que ver con los diversos casos que están siendo investigados por la Justicia actualmente.

Pero quizá sea más esclarecedora la segunda pregunta del estudio: «¿Cree usted que Mas está también implicado en la trama de corrupción del 3%?». Según la encuesta, una significativa mayoría del 54,9% de la sociedad catalana cree que efectivamente Artur Mas estuvo involucrado. A ello apunta el hecho de que el actual líder de Convergència fuera escogido por Pujol para ocupar el puesto clave de consejero de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat (la encargada de las obras públicas que contrataba el Gobierno catalán) en un período de los años 90 (1995-1997) en el que la red de corruptelas del 3% funcionaba a todo vapor. El porcentaje de catalanes que cree que Mas no tiene las manos sucias es del 32,9%. Un 12,2% «no sabe o no contesta».

En cuanto a la posiblidad de que el Parlament presidido por Forcadell, que asumió el cargo al grito de «viva la República catalana», declare unilateralmente la independencia, los catalanes son mayoritariamente escépticos. Un 57,8% es de la opinión de que no se llegará a este extremo a pesar de la moción presentada por Junts pel Sí y la CUP en el Parlament en la que se especifica que no se obedecerán las decisiones de los tribunales españoles, concretamente del mismo Tribunal Constitucional que frenó en secó la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014. Un 35,4% cree que la declaración se producirá y un 6,8% no contestó. A los participantes en el estudio se les preguntó también si creían que «la firmeza del Gobierno impedirá la independencia» de Cataluña. En esta pregunta apenas hay dudas. Tanto independentistas como constitucionalistas creen en su mayoría (un 72,7%) que, sea cual sea el Ejecutivo, la maquinaria estatal impedirá la independencia.