El ex tesorero de Mas hizo apuntes contables días antes del registro

Aclaró ante la Guardia Civil que él era el único que utilizaba el ordenador

Osácar, abandonando la sede de CDC tras ser registrada por la Guardia Civil el pasado mes de agosto
Osácar, abandonando la sede de CDC tras ser registrada por la Guardia Civil el pasado mes de agosto

Aclaró ante la Guardia Civil que él era el único que utilizaba el ordenador

El ordenador que Daniel Osácar, ex tesorero de CatDem, la Fundación vinculada a Convergència Democrática de Cataluña (CDC), encontrado por la Guardia Civil en la sede de este partido en la que Osàcar tiene despacho (el que ocupa habitualmente Xavier Trias), se hallaba plenamente operativo.

De hecho, últimamente habían sido emitidos y recibidos correos relacionados con la actividad de CatDem, lo que, según fuentes conocedoras del asunto consultadas por LA RAZÓN, le convierten en el tesorero en la «sombra» de la citada Fundación y, probablemente, de la propia CDC.

Osácar, uno de los fundadores del partido, está en todos los secretos, en especial los económicos que afecta a la financiación de la formación que encabezara Jordi Pujol. No era, por lo tanto, una persona, a la que se pudiera dejar sin ningún tipo de referencia o control.

Cerca

Había que tenerlo cerca, sobre todo en los tiempos por los que atraviesa el partido, con el escándalo del 3 por 100, que ha obligado al propio presidente Artur Mas a reconocer que se cobraba a través de CatDem a cambio de trabajos que realizaba el partido para la Fundación y la próxima celebración del juicio del «caso Palau».

Osácar es un hombre respetado y temido a la vez. Las citadas fuentes dan cuenta de una anécdota que se produjo durante el registro de su despacho (el de Xavier Trias) en CDC.

Los agentes de la Guardia Civil venían del registro del domicilio del ex tesorero, donde éste les había indicado que allí no tenía la contabilidad ni el ordenador, sino que estaban en la sede de partido. Al llegar allí, una de las personas que trabajan en la sede indicó a los miembros de la Benemérita que el ordenador de Osàcar no era sólo de él, sino que era utilizado por varias personas, con el fin, probablemente, de restar relevancia al papel del oficialmente ex tesorero dentro del organigrama del partido.

Ante la sorpresa de los investigadores, Osácar le corrigió inmediatamente y dijo que el ordenador sólo lo usaba él.

La actitud de esta persona fue, desde el primer momento, de plena colaboración con los guardias, sin poner ningún tipo de traba, «como si tuviera la seguridad de que si no le ha pasado nada en todo este tiempo, ya no le va a pasar nada; o porque tenga guardado un as en la manga», agregaron.

De hecho, Mas le mantuvo como tesorero de CDC a pesar de ser imputado en el «caso Palau» (¿o precisamente por eso?). Fue el actual presidente de la Generalitat el que le nombró en 2005 y el que se ocupó de justificar su dimisión (una simple «pantalla», a la vista de las últimas investigaciones) por su «avanzada edad y para dedicar tiempo a la familia».

Es decir, que oficialmente, estaba viejo para trabajar pero no para llevar «de tapadillo» las cuentas de la Fundación y del partido.

La investigación, según los mismos medios, podría cobrar un fuerte impulso a partir de la semana que viene, una vez que el titular del Juzgado número 1 de El Vendrell haya examinado todos los datos que le han aportado los investigadores de la Guardia Civil.

Entre ellos, el documento reconstruido de Teyco que había sido pasado por una trituradora en la sede de la Fundación y que los especialistas de la Benemérita han rehecho en un tiempo récord.

Tres correos

Uno de los datos con lo que cuenta el magistrado son los correos (hasta tres) se cruzaron Jordi Sumarroca y Daniel Osácar cuando el Tribunal de Cuentas se dirigió a la empresa que preside el primero, Teyco, para que aclarara aspectos sobre ciertas «donaciones» que había entregado a la Fundación de CDC.

En la fecha en la que se emitieron, (durante 2013) Osácar ya no tenía ningún cargo oficial en CDC ni en CatDem y, en vez de dirigirse al tesorero oficial, Andreu Viloca, lo hizo al anterior, que, según todos los indicios, era con el que había convenido la entrega del dinero.

Jordi Sumarroca está siendo investigado desde julio del 2014 por el titular del citado juzgado de El Vendrell, por presunta corrupción en el Ayuntamiento de Torredembarra.

Durante las pesquisas, se descubrió el pago de 581.000 euros desde filiales de Teyco a dos empresas del que fuera alcalde convergente de Torredembarra Daniel Masagué. Esos pagos presuntamente se realizaron a cambio de trabajos inexistentes.

El asunto del cobro del 3 por 100 por parte de CDC a cambio de la concesión de obras licitadas por instituciones gobernadas por este partido ha sido, durante muchos años, «algo que todos sabían y no se denunciaba ante la seguridad de que era imposible que alguien fuese imputado».

El trabajo de un juez de El Vendrell, con el apoyo de la Guardia Civil en labor de Policía Judicial, está demostrando justamente lo contrario. Y todo esto no ha hecho nada más que empezar.

Las investigaciones de la Benemérita, que a veces parecen lentas, se basan en la acumulación de evidencias que, una vez ordenadas en las correspondientes diligencias, son entregadas al juez que las encargó. Como es este caso, que empezó con una simple denuncia de dos concejales.