El independentismo catalán se desinfla en las urnas

ERC se estanca en su ascenso y se queda en 31 escaños, mientras que CiU no frena su caída y retrocede 16-17, hasta los 33-34 diputados PP, PSOE y C's mejoran los resultados del último sondeo de diciembre

ERC se estanca en su ascenso y se queda en 31 escaños, mientras que CiU no frena su caída y retrocede 16-17, hasta los 33-34 diputados. PP, PSOE y C's mejoran los resultados del último sondeo de diciembre

El rédito electoral que hasta ahora ha sacado Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) por la ola soberanista impulsada por CiU parece haber tocado fondo. Así se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN sobre elecciones autonómicas en Cataluña, según la cual la formación que lidera Oriol Junqueras ve cómo se paraliza el ascenso vertiginoso que iniciara tras los comicios del 25 de noviembre de 2012. En concreto, los republicanos obtendrían 31 escaños en el Parlament, y aunque obtendrían un incremento de 10 con respecto al 25-N, comienza a perder fuelle la opción del independentismo radical que personifican ERC y la CUP. Si en los últimos barómetros los republicanos llegaron a obtener un 21,9 por ciento de los sufragios (15 de diciembre) y llegaron a ponerse a un punto de CiU, ahora tan sólo obtendrían el 20,8 por ciento de los votos y se dejan dos escaños con respecto al último sondeo de este instituto de opinión.

La balanza de la independencia cae esta vez del lado de Convergència i Unió (CiU), cuya posición más moderada que la de ERC, hasta ahora le había perjudicado en términos electorales, pero que ahora parece haber frenado su caída. La pérdida en porcentaje de voto apenas alcanza una décima con respecto al mismo barómetro de NC Report de diciembre (22,8 frente a 22,9 por ciento), aunque en diputados la caída es más acentuada. Los de Artur Mas se dejarían otros dos diputados en poco más de un mes y sólo lograrían entre 33 y 34 escaños, es decir, 16-17 menos de los 50 que tiene actualmente en el Parlament. En poco más de un año en el Govern, la formación nacionalista pierde 345.259 votos, esto es, un 7,9 por ciento de sufragios. Y es que con su desafío soberanista, Artur Mas tan sólo logra fidelizar al 61,7 por ciento de su electorado. Una parte de sus votantes, el 15,4 por ciento, radicaliza su postura y votaría en esta ocasión a ERC, mientras que el segundo destino del voto nacionalista es la abstención, por la que se decantaría el 14,3 por ciento de sus votantes.

Cara y cruz también obtienen los otros dos firmantes del pacto por el derecho a decidir. Y al igual que con ERC y CiU, la opción radical es la que pierde fuerza. La CUP liderada por David Fernández se deja en un mes siete décimas en intención de voto (del 6 pasa al 5,3 por ciento), aunque mantiene los 7 diputados que conseguía en diciembre, es decir, 4 más que en los pasados comicios autonómicos. Por contra, ICV obtendría una mejora de un diputado con respecto al 25-N, al conseguir 14 diputados por los 13 que tiene actualmente, a pesar de perder 23.705 votos.

La pugna por ser la tercera fuerza, y la primera constitucionalista deja paso al hecho de que tanto PP como PSC mejoran con respecto a la última encuesta, aunque sigan lejos de sus resultados el 25-N. En contrapartida al retroceso de ERC, populares y socialistas logran mejorar en intención de voto. La formación liderada por Pere Navarro obtendría de celebrarse hoy las elecciones un 12,6 por ciento, cinco décimas más que hace un mes, y una horquilla de 17-18 diputados. Y es que los dos grandes partidos logran frenar así la tendencia negativa que venían afrontando en los últimos meses. Los socialistas catalanes, porque definitivamente rechazan el órdago de Mas, y los populares, porque siguen firmes en oponerse a la iniciativa secesionista. Con Alicia Sánchez-Camacho a la cabeza, los populares se afianzan en los 16 diputados cuando hace un mes se debatían en una horquilla de entre 14 y 16 escaños. Y en intención de voto logran una mínima mejoría, de una décima, que eso sí les sirve para frenar la tendencia descendente. Y es que los populares mantienen buena parte de su electorado, un 77,1 por ciento de sus votantes, aunque pierden un 12,1 por ciento que se abstendría y otro 5,5 por ciento que votaría en esta ocasión a C's.

Precisamente el partido liderado por Albert Rivera sigue imparable en su ascenso, puesto que lograría 7 diputados más que en los pasados comicios. Se situaría hoy en los 16 parlamentarios, por los 9 que consiguió el 25-N, gracias a que mejora en casi 93.000 sufragios (un 3,3 por ciento más).

Pero si algo parece estar claro es que la independencia no supondrá una mayor participación en las urnas. El desafío de Mas no logra movilizar a la ciudadanía, puesto que el porcentaje de abstención sigue elevándose. Aumenta un 4,5 por ciento, del 32,2 pasa a situarse en el 36,7 por ciento al dejar de acudir a las urnas 1.987.000 personas.