El PP se suma a la manifestación de las víctimas

Rajoy, con Ángeles Pedraza, hoy en La Moncloa
Rajoy, con Ángeles Pedraza, hoy en La Moncloa

El PP se suma a la concentración convocada para el domingo por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para protestar por la anulación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tuvo ayer que implicarse personalmente y recibir en Moncloa a representantes de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y de la Asociación de Víctimas de Terrorismo (AVT), las dos organizaciones mayoritarias.

El malestar creciente de las víctimas y la alarma social por las repercusiones de la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) sobre la «doctrina Parot» obliga al Ejecutivo a multiplicar los gestos de respaldo a este colectivo. De hecho, Rajoy ha dado luz verde a la presencia de una representación del PP en la manifestación que han convocado este domingo en la madrileña Plaza de Colón. La delegación la encabezarán los vicesecretarios Carlos Floriano y Esteban González Pons, como ha confirmado esta mañana el PP en un comunicado. El Gobierno no estará como tal, pero sí representantes del partido. Oficialmente, el PP no ha fijado posición hasta ver cómo se desarrollaba la reunión de Moncloa. La división dentro de las víctimas viene dando problemas a la hora de concertar una acción unitaria y, especialmente, fijar el lema de sus convocatorias. El problema está, sobre todo, en el lado de la Plataforma Voces contra el Terrorismo, de José Antonio Alcaraz, la más crítica contra el Gobierno.

Rajoy habló ayer con Ángeles Pedraza, de la AVT, y con Mari Mar Blanco, de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, de esta manifestación de repulsa contra el fallo de Estrasburgo. El presidente intentó también calmar el enfado de las víctimas con los políticos. Desde estos colectivos se ha apuntado precisamente en estos días contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero por su proceso de negociación con ETA y las actas que señalan que sus enviados llegaron a ofrecer a la dirección etarra la liquidación de la «doctrina Parot». Pero el malestar por lo que entienden como una «humillación» y un «escarnio» se extiende inevitablemente también, aunque sea en otro nivel, contra el actual Gobierno, a quien han exigido que no acate el fallo de Estrasburgo.

Rajoy les insistió en que no habrá impunidad para los etarras; les trasladó el malestar de todo el Gobierno con el fallo de Estrasburgo; y les garantizó que hará un seguimiento individualizado de los casos de terroristas que quieren recibir el mismo beneficio que la Corte europea le ha concedido a la sanguinaria Inés del Río, desde el jueves en libertad. También mostró la sorpresa del Gobierno por la unanimidad en el Pleno de la Audiencia Nacional que decidió su excarcelación. Aunque no estaba previsto que hubiera declaraciones, Pedraza aseguró al término de la entrevista que el presidente le había trasladado que el Gobierno había trabajado «mucho, todo lo que había podido», y que seguirá haciéndolo para que no haya una apertura donde salgan todos los presos en bloque. «Estamos muy dolidos, muy enfadados», sentenció. Sobre la manifestación del domingo, explicó que es contra la injusticia «que estamos padeciendo las víctimas, y en esa injusticia entran jueces, políticos y todo el mundo que ha cometido esas injusticias».

Antes de que el jefe del Ejecutivo recibiese a las víctimas ya hubo dirigentes del PP que se anticiparon y confirmaron su presencia en la protesta del próximo domingo. Entre ellos, la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el actual presidente madrileño, Ignacio González; y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. En la etapa de Gobierno de Rodríguez Zapatero se consolidó dentro del partido un sector más duro y contundente en el discurso en materia de política antiterrorista y en la exigencia de que no haya ni la más mínima cesión para consolidar el fin de ETA. En este sector está el ex presidente del Gobierno José María Aznar. Mariano Rajoy no ha negociado ni ha cedido, pero sus formas son también en esta materia más templadas que las de las voces anteriormente citadas. Entre estos críticos se cuestionan decisiones como la de no haber recusado al juez español en el TEDH, el socialista Luis López Guerra. «Esa iniciativa no tenía margen de prosperar porque él ya se cuidó de no manifestarse nunca en público en contra de la "doctrina Parot"», les contestan desde el Gobierno. Ayer,el ministro del Interior, Jorge Fernández, insistió en Televisión Española que el Gobierno no tiene «ningún margen de maniobra» tras la sentencia de Estrasburgo, aunque le «repugnen» las consecuencias del fallo. El mensaje del Partido Popular es que «siempre ha estado y seguirá estando con las víctimas».