Obama: «Miramos juntos al futuro»

El Rey agradeció «muy vivamente» que Obama mantuviera la visita y éste resaltó los valores comunes que defienden ambas naciones: «La libertad y el imperio de la Ley»

El presidente de los EEUU, Barack Obama (i), en presencia del rey Felipe VI, pronuncia unas palabras en el salón de las Columnas del Palacio Real
El presidente de los EEUU, Barack Obama (i), en presencia del rey Felipe VI, pronuncia unas palabras en el salón de las Columnas del Palacio Real

El presidente de los EEUU, Barack Obama, se mostro esperanzado de que "la extraordinaria relación"que une a ambos países "se prolongue y profundice durante muchos años".

Madrid supo estar una vez más a la altura de las grandes ocasiones y sacó a relucir todas sus galas para el recibimiento oficial al presidente de Estados Unidos en el Palacio Real.

Un cordón de honor de la Guardia Real rindió honores a Barack Obama en el Zaguán de Embajadores del Palacio y, al son de tambores y pífanos, el primer presidente negro de los EE UU ascendió la Escalera Real acompañado por el Rey. La luz de junio entraba a raudales por los ventanales del Salón de Columnas mientras Don Felipe pronunciaba sus primeras palabras de bienvenida: «Gracias por haber mantenido su visita en las actuales circunstancias tan particulares», dijo el Monarca en referencia a la muerte de cinco agentes de Policía durante una manifestación contra la violencia racista en Dallas, Texas. «Estoy muy contento de acogeros, en nombre del pueblo español, en el Palacio Real, símbolo de nuestra historia», dijo el Rey, que describió a España y Estados Unidos como «dos países que miran juntos al futuro».

Felipe VI también mostró su deseo de que Obama, que se encuentra en el tramo final de su segundo mandato, «tenga más oportundades de visitarnos con su familia y disfrutar de las muchas maravillas que, como usted sabe, España tiene que ofrecer».

Maestro de elocuencia y naturalidad en la tribuna, el presidente estadounidense tampoco defraudó en su breve alocución durante el recibimiento. Obama se mostró esperanzado de que «la extraordinaria relación» que une a ambos países «se prolongue y profundice durante muchos años».

También hizo referencia al motivo de que su estancia se acortara cuando reconoció que «me hubiera gustado quedarme más tiempo pero hemos tenido una semana difícil en casa». Tras el recibimiento oficial en el Salón de Columnas, ambos jefes de Estado se dirigieron a la Cámara Oficial del Palacio Real, espacio donde Su Majestad recibe habitualmente a los embajadores que presentan credenciales. Las dos delegaciones mantuvieron un encuentro de una hora en ese lugar. Felipe VI regaló a Obama una traducción inglesa del Quijote encuadernada en piel con el Sello del Presidente de los Estados Unidos y el de Escudo de Armas del Rey de España.

En el libro los Reyes incluyeron una dedicatoria en la que se citaba el sabroso coloquio sobre la libertad que cruzan, en el capítulo 58 de la segunda parte, el ingenioso hidalgo y su escudero Sancho: «Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida». El Rey también obsequió al presidente Obama con una fotografía enmarcada del Palacio Real tomada desde la adyacente Catedral de la Almudena. Previamente, durante sus palabras en el Salón de Columnas, Obama había reflexionado sobre los valores que comparten España y EE UU, citando precisamente «la libertad y el imperio de la Ley».