La democracia es el mejor sistema para el 83,5%

Sin embargo, el 59,4% cree que nuestra defensa de los valores democráticos deja mucho que desear.

La sociedad española tiene una democracia  madura. Tanto que así lo considera la inmensa mayoría  de la ciudadanía
La sociedad española tiene una democracia madura. Tanto que así lo considera la inmensa mayoría de la ciudadanía

Sin embargo, el 59,4% cree que nuestra defensa de los valores democráticos deja mucho que desear.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha defendido esta semana nuestro sistema parlamentario y democrático en una cumbre europea en la que participan los presidentes de las cámaras legislativas. Según Pastor, la democracia española ha dado una lección de fortaleza durante el desafío del independentismo catalán. A estas alturas del partido, parecería innecesario que tenga que salir alguien a dar la cara por un sistema de valores y libertades tan consolidado como el español, aunque es bien cierto que el «procés» nos ha puesto en boca del mundo entero y no siempre para bien. Por eso queremos preguntarnos, ¿hasta qué punto tenemos asimilada la democracia?

La encuesta realizada por NC Report para LA RAZÓN indica que la inmensa mayoría se reconoce este sistema de derechos y obligaciones. Así, el 89,4 por ciento se considera demócrata, un porcentaje que alcanza el 90,9 cuando quienes responden tienen entre 18 y 34 años. Sólo un 5,8% de los preguntados al respecto afirma no serlo.

Aquello que decía Winston Churchill sobre que «la democracia es el menos malo de todo los sistemas posibles» parece seguir vigente para el 83,5% de la muestra. Además, el 71,8% califica la española de «democracia plena», de ellos un 69,6 por ciento tiene más de 55 años. La parte negativa que observa la población encuestada es que no hacemos lo suficiente por defender los valores que caracterizan a nuestro sistema político; un 59,4% cree que podríamos hacer más. Lo que viene a decir, en otras palabras, que todos somos responsables de cuidar y alentar los andamios en los que se asienta nuestra convivencia. No solo los políticos.