La España inestable: sólo una de cada cuatro capitales ha cerrado un pacto

De las once que tienen cerrados ya sus ejecutivos, ninguna corresponde al PP. El 10% estará en manos de tripartitos, cuatripartitos y pentapartitos de izquierdas

Máxima incertidumbre a una semana de la constitución de los ayuntamientos, pues sólo el 20% de las capitales de provincia tienen ya sus ejecutivos cerrados. Trece días después de los comicios municipales y autonómicos del 24 de mayo –que arrojaron un mapa de fragmentación política sin precedentes–, 40 de las 50 principales ciudades españolas siguen sumidas en la ingobernabilidad. De las diez excepciones, sólo nueve han alcanzado acuerdos y una se ha decidido por la mayoría absoluta cosechada por el PSOE. Este es el caso del Ayuntamiento de Soria, el único de las nueve capitales de provincia de Castilla y León donde no serán necesarios pactos de gobierno, ya que Carlos Martínez revalidó su mayoría absoluta.

En Pamplona, Bildu se hará con el consistorio regional tras pactar con Geroa Bai, por lo que Joseba Asiron se convertirá en alcalde y de la mano del PSOE, Joan Ribó (Compromís) desalojará a Rita Barberá del Ayuntamiento de Valencia. Un tripartito de Som Palma, Més y PSIB-PSOE ha sido necesario para cercenar las opciones de José Ramón Bauzá de revalidar la presidencia de Baleares y la misma fórmula se reproducirá en Alicante, donde Compromís, PSOE y Guanyar han acordado, a falta de designar quien será el alcalde, una coalición de gobierno para desbancar al Partido Popular.

A un frente de izquierdas han recurrido en La Coruña (Las Mareas-PSOE) Ciudad Real (PSOE-Ganemos), Valladolid (PSOE-Sí Se Puede Valladolid) y Zamora (PSOE-IU) para aislar a la derecha de las instituciones. Y bajo la premisa de no permitir que gobierne ni PP ni Bildu, el PSOE en el País Vasco ha llegado a un principio de acuerdo con el PNV en Bilbao y San Sebastián para apartar a la formación abertzale del poder.

Así las cosas, a escasos siete días de la formación de los ayuntamientos, el 80% de las capitales de provincia se mantienen a la expectativa de los pactos de última hora que puedan surgir o será la lista más votada la que gobierne.

Las coaliciones múltiples se imponen en el 10% de estas ciudades. En comunidades como Aragón, Cantabria o Canarias afrontan los últimos días con la calculadora en la mano. Capitales como Zaragoza, Teruel, Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife tendrán que recurrir a tripartitos de gobierno, en Huesca será necesaria una coalición de cuatro y en Santander elevan la apuesta hasta un pentapartito de PRC, PSOE, IU, Ganemos y Ciudadanos para descabalgar al PP del poder.

En Andalucía el partido se juega a nivel autonómico, pues el PP condiciona su abstención a la investidura de Susana Díaz a que ésta respete su victoria en las grandes capitales y permita gobernar a la lista más votada. Los populares no se resignan a perder Sevilla, Córdoba o Jaén y se mantienen a la espera de que las negociaciones del PSOE con Podemos fracasen en Cádiz.

En Santiago de Compostela las negociaciones entre Compostela Aberta y BNG avanzan en buena dirección, por lo que no descartan un pacto de Gobierno y en Pontevedra, el BNG no ha accedido a recibir el apoyo del PP. La misma situación se reproduce en Barcelona, donde Ada Colau (Barcelona en Comú) está pendiente de una consulta a sus bases para decidir entre ERC o PSC como socio de investidura. En Madrid, Manuela Carmena se ve ya en Cibeles, pero tendrá que conseguir el apoyo de Antonio Miguel Carmona (PSOE) para evitar que Esperanza Aguirre se imponga, como lista más votada, el próximo sábado 13 de junio.

En el resto de grandes ciudades, donde –salvo excepciones– el PP se erige como la fuerza más votada, los frentes de izquierdas intentarán virar el sentido de las urnas, aunque en plazas como Castellón, donde PSOE y Compromís mantiene su propio pulso por atribuirse la alcaldía, estas pugnas de poder pueden distraerles de su verdadero objetivo.

Sólo un acuerdo del PP con Ciudadanos en lugares como Murcia, Logroño, León, Cáceres, Burgos o Palencia, entre otros, permitirá al partido de Mariano Rajoy mantener la hegemonía que detentan a nivel municipal.