La falsa «Fuenteovejuna» de Mas

Junqueras, Turull y Rull se suman a la campaña de la ANC para apoyar a la Generalitat ante la querella. Esquerra convierte la protesta en acto electoral

Hay que remontarse a finales del siglo pasado, cuando en los cines de Barcelona se proyectaba una película por sala, para ver colas de gente que daban la vuelta a una manzana del Eixample. Las colas más espectaculares coincidían con estas fechas, cuando estrenaban éxitos para toda la familia como «La historia interminable» o «Los cazafantasmas». Desde entonces, no se veían estas largas filas en el centro de la ciudad. Además de tener paciencia, hay que estar entregado a una causa para aguantar horas de espera, como demostraron ayer los cerca de 600 independentistas que se concentraron ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para autoinculparse por haber participado en la consulta alternativa del 9 de noviembre.

Un día después de que el TSJC admitiera a trámite la querella de la Fiscalía del Estado por desobediencia al Constitucional contra el president de la Generalitat, Artur Mas, la vicepresidenta, Joana Ortega, y la consellera de Enseñanza, Irene Rigau, los soberanistas respondieron a la campaña que organizó la Asamblea Nacional Catalana (ANC) para autoinculparse por el 9-N en apoyo a los denunciados.

Cerca de 600 personas rodearon el edificio del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en el centro de Barcelona. En la cola, había caras conocidas del panorama catalán, como la cantante Núria Feliu, una suerte de Norma Duval convergente, y políticos como Jordi Turull y Josep Rull, de CiU, o Anna Simó y Oriol Junqueras, de Esquerra. Aunque al presidente de ERC no le dio tiempo de registrar su autoinculpación, pues tenía un compromiso que atender en el Ayuntamiento de Sant Vicenç dels Horts, donde ejerce de alcalde.

Junqueras, que está presionando a Mas para que anuncie la convocatoria de unas elecciones anticipadas durante el discurso de Fin de Año, está en clara actitud de precampaña. Se acercó al TSJC para mostrar su apoyo a los querellados y dejar claro que si la unidad soberanista se tambalea no es por su culpa. El presidente de Esquerra se dejó querer por los independentistas que estaban en la cola, charló con ellos y hasta firmó autógrafos. «Oriol, poneos de acuerdo –para convocar elecciones en clave plebiscitaria–», le decían en la cola.

Hace poco menos de una semana, el director del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, Jordi Argelaguet, explicaba que los independentistas catalanes están muy movilizados, aunque desde que se abrazó a la «estelada» Mas no ha logrado dar un salto relevante en el apoyo social a la causa soberanista. Hay quien dice que el 1,9 millones de personas que participaron el 9-N es el techo del soberanismo.

Precisamente, como los soberanistas están movilizados, la llamada de la ANC para autoinculparse obtuvo una amplia respuesta. Para llevar a cabo la autoinculpación, hace falta descargar un documento colgado en la web de la ANC y entregarlo en el Juzgado de Guardia más próximo. En el caso de Barcelona, es la sede del TSJC.

En el documento se expone que el firmante tiene conocimiento de que el 9 de noviembre se realizó un proceso participativo para conocer la opinión de la ciudadanía sobre el futuro político de Cataluña. Los firmantes también admiten haber votado el 9-N sin haber sido obligados por ninguna institución o personas y denuncian «la falta de garantías democráticas del Estado español, donde la división de poderes es «inexistente».

El vicepresidente de la ANC, Jordi Marfany, añadió que el 9-N 1,9 millones de personas desobedecieron al Estado español y sus leyes. «Nosotros ya no obecedemos al Estado, porque tenemos iniciado el proceso hacia la independencia», dijo. Bajo el hashtag #autoinculpacions9n, Mas recibió apoyo virtual.