La Fiscalía pide investigar el homenaje al etarra Javier Martínez Izaguirre

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido al juez que investigue el homenaje al etarra Javier Martínez Izaguirre, alias Javi de Usánsolo, en Galdácano (Vizcaya) tras su excarcelación el pasado 26 de noviembre a raíz de la anulación de la doctrina Parot porque aunque no se ha identificado a los asistentes el contenido de las pancartas enaltecía a ETA.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido al juez que investigue el homenaje al etarra Javier Martínez Izaguirre, alias Javi de Usánsolo, en Galdácano (Vizcaya) tras su excarcelación el pasado 26 de noviembre a raíz de la anulación de la doctrina Parot porque aunque no se ha identificado a los asistentes el contenido de las pancartas enaltecía a ETA.

De este modo, la Fiscalía solo ha visto en este homenaje la posible comisión de un delito de enaltecimiento, ya que hoy también ha pedido el archivo de otros tres actos de recibimiento a etarras excarcelados que había denunciado la Delegación del Gobierno del País Vasco al no ver indicios de delito.

Para los que pide el archivo son los relativos a los miembros de ETA Inmaculada Pacho, Juan José Legorburu y Juan Ignacio Delgado Goñi, por lo que el homenaje a Martínez Izaguirre, que cumplió 21 años en prisión por el asesinato del niño de 3 años Fabio Moreno, entre otros delitos, será el primer y único acto de recibimiento a etarras excarcelados tras la anulación de la Parot que se investigue.

La Fiscalía pide al juzgado de instrucción de la Audiencia Nacional en el que recaiga este asunto que solicite a la Jefatura Superior de Policía del País Vasco un informe ampliatorio para esclarecer si se retiraron dos pancartas con las frases "Bienvenido Jabi. Tu lucha es nuestro ejemplo"y "Bienvenido Jabi. El pueblo está orgulloso de ti"y, de ser así, si se levantaron actas de inspección ocular o de recogida de huellas de las mismas, para poder identificar a quiénes las confeccionaron o portaron.

Para el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, esas frases "se pueden considerar como un ensalzamiento o actitud del preso de ETA", así como un "enaltecimiento en ese contexto determinado de numerosa afluencia de gente, convocada mediante pasquines que muestran al expreso como un ejemplo".

También reclama que se requiera a la Ertzaintza el atestado sobre los hechos ocurridos en la noche del 26 al 27 de noviembre en el Barrio de Usánsolo (Galdácano), donde se encuentra el domicilio familiar de Martínez Izaguirre, frente al que a la una y media de la madrugada se concentraron unas 40 a 100 personas "portando antorchas, ikurriñas y banderolas con el anagrama del reagrupamiento de presos".

Cuando llegó al domicilio el vehículo con Martínez Izaguirre que esa tarde había salido de la cárcel de Jaén se lanzaron tres cohetes y, al bajar del coche, los concentrados "le abrazaron, aplaudieron y jalearon, disolviéndose a los 10 minutos", añade el informe del fiscal.

La Fiscalía, por el contrario, no ha visto delito en los otros tres homenajes porque por una parte no se identifican a las personas convocantes de esos actos ni las presentes en ellos y, por otro, solo se mostraron pancartas de bienvenida a los presos, lo cual no es suficiente para que se cometa un enaltecimiento del terrorismo.

El homenaje a la etarra Inmaculada Pacho, que salió de la cárcel de Murcia el 26 de noviembre, se produjo en la tarde del 27 en Bilbao, cuando alrededor de un centenar de personas aplaudieron y vitorearon en la calle Somera y se colocaron varios carteles en las calles del casco viejo con las frases "Inma Pacho. 23 años después de nuevo entre nosotros. ¡Ni un minuto más! ¡Los que faltan a casa!"y "Bienvenida Inma. ¡Presos y huidos a casa!".

Lo mismo ocurre con el recibimiento el pasado 3 de diciembre en Amorebieta (Vizcaya) al etarra Juan José Legorburu, excarcelado en Castellón el día anterior, cuando unas 25 personas le recibieron aplaudiéndole y lanzando petardos.

En las horas previas, indica la Fiscalía, se colocaron pancartas con las frases "Bienvenido Legor"y pasquines con referencia a su libertad, haciendo mención a la doctrina Parot.

Finalmente, tampoco ve delictivo el homenaje a Ignacio Delgado Goñi en la noche del 26 de noviembre en Legazpi (Guipúzcoa), cuando se concentraron medio centenar de personas, se lanzaron cohetes y repicaron las campanas de una iglesia.

Delgado Goñi salió ese día de la cárcel de Topas (Salamanca), donde cumplía una condena de 128 años por, entre otras cosas, el envío de un bomba en 1990 al entonces teniente coronel de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo.